Mar Cambrollé, activista trans: "Hemos avanzado muchísimo, pero nos preocupan los delitos de odio"
"Despierta Andalucía"
En "Despierta Andalucía" hablamos con una de las impulsoras de la primera manifestación del Orgullo en Sevilla, en 1978, y presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía Sylvia Rivera.
En 1978 tuvo lugar la primera manifestación LGTBI en Andalucía. La democracia empezaba a despuntar y la homosexualidad luchaba por dejar de ser considerada un delito. Se abrían tiempos de libertad a los que una película, titulada 'Te estoy amando locamente', rinde tributo en el recuerdo. Este domingo se celebra el Día del Orgullo en toda España. En "Despierta Andalucía" echamos la vista atrás, cuando hace 48 años se despenalizó la homosexualidad, y hablamos con Mar Cambrollé, activista, transfeminista y presidenta de la Asociación de Transexuales de Andalucía Sylvia Rivera.
Ella fue una de las impulsoras de aquella manifestación, que se celebró en Sevilla. Recuerda que en aquellos momentos había cerca de 5.000 personas encarceladas. "Era necesario que dejara de ser un crimen, que amar a personas del mismo sexo, expresarse o ser diferente fuera un delito". La movilización tuvo su fruto poco después, en diciembre de ese mismo año, cuando el Consejo de Ministros despenalizó la homosexualidad. "Fue el primer logro del colectivo LGTBI", destaca.
Desde entonces "hemos avanzado muchísimo", explica: "hoy las personas trans no somos invitadas a abandonar nuestras casas, ni recibimos castigo", pone como ejemplo, "ni tenemos que escondernos". "Hemos conseguido que las instituciones nos acompañen", prosigue, y tener una "gran mayoría social", que es "tolerante y respetuosa con la diversidad".
Sin embargo, destaca, "nos preocupan mucho los delitos de odio", de forma que "se han triplicado en los últimos años las agresiones al colectivo (...) y como siempre, la peor parte nos la llevamos las personas trans".
Cambrollé denuncia que "cada espacio ganado, cada paso hacia la igualdad va acompañado también de una campaña criminal levantada por sectores ultraconservadores", algo que se une, según la activista, a la "inacción de un Gobierno central que tiene una ley congelada y que lo la implementa".