¿El fin del aire en la fachada? Si es anterior al 2000 no hay que preocuparse, al menos por ahora
Rafael Martín-Ambel, presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Granada, nos explica en "Despierta Andalucía" cómo se regula este asunto.
¿Se acaba el plazo para los aires acondicionados en las fachadas? Llega el fin de la moratoria para aplicar los planes urbanísticos y la ley de propiedad horizontal que regulan el ruido, el impacto visual de estos aparatos y la protección del patrimonio histórico. Y los ayuntamientos van a comenzar a ser más estrictos, coincidiendo con la voluntad de Europa de impulsar una transición progresiva a equipos de refrigeración menos contaminantes. Algunas multas por instalarlos en el exterior de los edificios podrían alcanzar los 3.000 euros. Pero de momento, no hay razón para preocuparse. Así lo afirma en "Despierta Andalucía" un experto en la materia, Rafael Martín-Ambel, presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Granada y vocal del Consejo Gerneal de Colegios de Administradores de Fincas de España.
La polémica está servida y son muchos los ciudadanos que están preguntado qué deben hacer. Pero Martín-Ambel hace un llamamiento a la tranquilidad. "Este pequeño revuelo que se ha organizado coincidienco con las temperaturas que tenemos y porque parece que la Unión Europea pretende poner una diretiva sobre esto, pero a día de hoy los aparatos que hay en las fachadas son anteriores al año 2000, porque después la regulación obligaba a subirlos en las azoteas".
Así que si nuestro aparato se instaló antes del año 2000 en la fachada no hay problema, al menos por ahora. "Esto lo regula la comunidad de vecinos y los ayuntamientos", aclara este experto.
"De momento, disfrute de su aire. Si en algún momento la comunidad lo ha regulado no hay problema, el tema sería que usted lo haya puesto a las bravas y la comunidad entonces sí puede actuar", aclara. Y si lo instalamos a día de hoy, "suba el aparato a la azotea o a una zona comun y si no será la comunidad la que por 3/5 decida donde se pone".
Y un apunte más que conviene saber sobre este asunto, señala Martín-Ambel: "Hay sentencias del Supremo que dicen que prima la calidad de vida sobre la estética del edificio", un matiz muy importante a tener en cuenta en plena ola de calor.