La policía local de Almonte, desbordada
ANDALUCÍA DIRECTO
Especialmente los fines de semana, pues la llegada de público es muy superior a la capacidad que tiene el contingente humano que ha de cuidar del orden.
Los seis agentes no dan abasto para cubrir los avisos que se producen, según han relatado a Andalucía Directo.
Nunca llueve a gusto de todos y la prueba está en una localidad como Almonte, en Huelva, donde se junta la afluencia a la aldea del Rocío con la de los visitantes de la playa de Matalascañas.
Para el sector turístico está siendo un buen verano, con hoteles, bares y restaurantes, y comercios de todo tipo llenos hasta la bandera.
Propietarios de los establecimientos reconocen que esperaban un buen verano, pero que la realidad ha desbordado las previsiones, pues se forman colas desde las panaderías por la mañana hasta en los veladores para tomar algo al mediodía.
Visitantes y residentes se quejan de que esta afluencia a complicado de nuevo la posibilidad de aparcar, pues no hay sitio por ningún lado y todos los que hay, al contrario que antaño, son de pago.
Todo ello supone un buen negocio para mucha gente, pero para la policía local, sin embargo, es una odisea, ya que no es posible poder atender a todo el mundo de una forma adecuada.
Están desbordados, especialmente los fines de semana, pues la llegada de público es muy superior a la capacidad que tiene el contingente humano que ha de cuidar del orden.
Los seis agentes no dan abasto para cubrir los avisos que se producen en una población que alcanza su volumen máximo este mes de agosto. Son las dos caras del verano almonteño.