No chupes las cabezas de las gambas... si puedes resistirte
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El cadmio se concentra en las cabezas de los crustáceos y puede causar problemas de salud.
La advertencia sanitaria choca con la costumbre y el sabor que se concentra en esa zona del marisco.
No es posible calibrar el efecto que puede tener este consejo de la Agencia de Seguridad alimentaria, difundido precisamente cuando todo el que puede permitírselo se dispone a celebrar las navidades consumiendo marisco. Y es que el cadmio, un metal pesado que se acumula en las cabezas de gambas, langostinos y crustáceos similares, puede causar problemas de riñón si se consume en altas cantidades, y generar incluso osteoporosis.
Andalucía Directo ha consultado fuentes médicas y opiniones de ciudadanos aficionados al marisco, y todo apunta a que, a pesar de sus posibles secuelas, no va a ser fácil contenerse en lo de chupar las cabezas. Pasadas las navidades, ya veremos qué pasa.