75 minutos | Cien por cien local

Agencias
24 mar 2017 - 00:00

En "75 minutos" conoceremos la compra de cercanías en "Cien por cien local"

¿Cuántas de las cosas que están en tu nevera o despensa son de tu tierra? ¿Has oído hablar del kilómetro cero aplicado a la alimentación? ¿Te has preguntado alguna vez de dónde procede lo que consumes y cómo se ha elaborado? De todo esto vamos a hablarte esta semana. Consumir lo que produce el vecino implica un ahorro energético importante, pero además brinda puestos de trabajo local y aboga por comer lo que está en temporada. Existe toda una filosofía de vida y consumo que apuesta por las cosas producidas y consumidas en un radio de unos 100 kilómetros, son los conocidos como productos de kilómetro cero o proximidad. Este martes, “Cien por cien local” en 75 Minutos.

A 22 kilómetros a la redonda se mueven los productos que Enrica compra para su restaurante. Es la distancia que hay entre Constantina y Cazalla de la Sierra, en la provincia de Sevilla. La carne de ternera y el cerdo ibérico son cosa de Antonio, un ganadero que cría a sus propios animales reproductores. El queso fresco que se convierte en postre en el restaurante lo elabora Duvi, una vecina de Cazalla que se ha hecho quesera a los 54 años. “Mis quesos se venden todos en el pueblo”, explica. “Es que aquí tenemos de todo, podríamos abastecernos de todo. Tenemos ternera, cerdo, miel, frutas, verdura...”, enumera. “Menos pescado...”, dice Bea Díaz en pleno Parque Natural de la Sierra Norte sevillana. "Yo creo que como siempre ha estado ahí, la gente no lo valora”, opina Duvi mientras Enrica apunta que “no tiene mucho sentido traer quesos frescos de 700 kilómetros cuando se están haciendo aquí al lado”. El razonamiento de Enrica no es insensato: “a lo mejor te sale 0,50 euros más caro pero es que no es más caro, es que estás ahorrando contaminación”.

Que los alimentos viajan y viajan demasiado es la premisa de Enrica para seguir comprando y encargando los productos de su restaurante a los locales. “Incluso el pan. Yo lo quiero de semillas para mi negocio y un día pensé, en vez de comprarlo fuera, le voy a decir a la planificadora de Cazalla que lo haga para mí”. Y eso es lo que le está funcionando. “No te puedo decir si esto me sale más caro porque ni siquiera lo comparo. Es que creo que tenemos que consumir de esta manera”. El transporte que genera el comercio de alimentos es una de las principales causas de contaminación de todo el mundo.

¿Y qué pasa con el pescado? Paco Ballesta visita la lonja de Isla Cristina para comprobar qué se pesca en aguas cercanas y cuánto producto se queda en Huelva y en Andalucía y cuánto sale fuera. “Las lenguados, las bacalaillas y los productos de consumo más común en la casa son los que se quedan en Huelva, mientras que las langostas y el marisco más caro se suelen vender fuera porque lo pagan mejor”, señala Pedrito, pescador desde hace 40 años, mientras saca lo que ha caído en sus redes. Juan, el dueño de otro barco, llega poco después. Y añade que “el 50 por ciento de la carga que traemos se vende por Huelva y el resto va a otras provincias e incluso al extranjero porque es imposible que los que vivimos en la zona consumamos la cantidad de pesca que llega a esta lonja”. ¿Cuál es el volumen de negocio de este mercado a pie de mar? Unas 175 embarcaciones diarias y 200 compradores coinciden en la lonja de la localidad onubense de Isla Cristina que, con las 6.500 toneladas de pesca que mueve al año, es una de las más importantes de España. Tanto que su actividad genera 30 millones de euros por temporada y da unos 500 puestos de trabajo. Aquí, el reportero charla con los pescadores y compradores sobre esta idea de kilómetro cero aplicada a la pesca. “Reparto la compra por la provincia de Huelva, es mucho mejor comerte el pescado de kilómetro cero, el que encuentran a pocas millas de tierra, te lo comes todo lo fresco que es posible y te ahorras los gastos que suponen los intermediaros y el transporte”, destaca José, uno de los habituales de la subasta isleña.

¿Qué hay más afín a la filosofía del kilómetro cero que producir uno mismo sus alimentos en un huerto de la misma localidad? El municipio cordobés de Zuheros, nombrado como uno de los pueblos más bonitos de España por miles de internautas, cuenta con 30 parcelas de 60 metros cuadrados dedicadas a la producción de huertos ecológicos, adjudicados por el ayuntamiento y gestionados por la asociación Solana Ecológica. “Nuestra huella de carbono es cero, venimos andando o en bicicleta hasta nuestros cultivos, sabemos que las lechugas, habas, acelgas, cebollas y apios que hay en esta tierra no tienen pesticidas y luchamos contra el consumo desmedido que hoy en día hacemos todos en los supermercados”, afirma Damián, presidente de la asociación. Aquí también conocemos a José Maria, agricultor y vecino del pueblo, que destaca los beneficios que tiene para la naturaleza y el ser humano el uso responsable de los recursos que nos da la tierra.

Rocío Vicente visita una colmena, pero no de abejas. También se llama colmena a la familia que se forma entre consumidores y productores o elaboradores de kilómetro cero. En Benalúa de Guadix, Jorge amasa con esmero la harina integral para hacer pan de espelta. “Este pan es un encargo. Y, esta misma tarde, el cliente lo tendrá en su casa”, comenta este panadero. La colmena dispone de un espacio o mercado itinerante en el que las dos partes se dan cita. De este modo, los compradores conocen en primera persona a los que hacen lo que luego llevarán a sus mesas. “Se trata de que el cliente conozca de primera mano lo que está comprando y de que conozca también a quienes se lo compra. Así, se crea un vínculo especial entre las dos partes, se asegura la calidad del producto, su frescura y su buen precio, ya que, además, se evitan los intermediarios”, dice Ana, una de las responsables de la colmena de Granada.

De la teoría a la práctica hay un paso y aún es grande. Hay muchos andaluces que aún desconocen este concepto relativamente nuevo del kilómetro cero aplicado a la alimentación. El reportero de 75 Minutos Javier García se va de compras al emblemático Mercado de Jerez, en Cádiz. Allí comprobamos que, aunque los productos locales están más valorados, en los puestos hay alimentos de toda procedencia y pocos son los clientes que conocen la política de kilómetro cero. La calidad y el precio siguen primando a la hora de comprar por encima de otros valores.  

El martes 28 de marzo, a partir de las 22:15 horas, “Cien por cien local”

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