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Infierno en el paraíso: un "monstruo hambriento" calcina la Sierra Bermeja

Los Reporteros recorren las zonas afectadas por el incendio en Sierra Bermeja y hace una radiografía de lo que ha supuesto este virulento fuego de sexta generación

CANAL SUR MEDIA 19 September 2021

Aún quedan semanas de trabajo por delante para sofocar los puntos calientes del devastador incendio que ha arrasado casi diez mil hectáreas de terreno, muchas de gran valor ecológico, y se ha cobrado la vida del bombero almeriense Carlos Martínez. Las llamas han acabado, también, con la economía de muchas familias y nos plantean un desafío, luchar contra los incendios de sexta generación.

Sierra Bermeja es un paraje natural de gran valor ecológico y que pertenece en parte a la primera Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo. Y así, reducidas a cenizas han quedado las más de 9.000 devoradas por las llamas. Ha sido uno de los incendios más complicados que hemos vivido en los últimos años en Andalucía.

El fuego llegó con la noche. Una noche de terral y con previsión de fuertes viento. La madrugada del día 9 fue complicada. Los bomberos frenaron las llamas a 50 metros de una gasolinera en la Autopista AP7. Comenzaron las primeras evacuaciones. El viento va moviendo en nuestra dirección y todas las chispas y las brasas van cayendo en nuestra zona.

En los primeros días más de un millar de vecinos fueron desalojados de distintas urbanizaciones de Estepona y Benahavís. A la 4.15 de la mañana llegó la Policía Nacional pegando golpes en la puerta. “Lo único que me ha dado tiempo es a coger el perro, una muda y una botella de agua”, decía uno de ellos de manera simbólica. “Yo vivo desde hace 24 años aquí y esto lo he vivido tres veces. El alma lo tenemos muy triste , porque esto es un sitio paradisíaco”.

El perímetro del incendio ha llegado a alcanzar los 90 kms. Se inició en dos focos diferentes. Un hecho que refuerza la hipótesis de que ha sido provocado, como indicó el propio presidente de la Junta, Juanma Morneo. En los dos focos el mismo método, una montaña de hojarasca y encima una piña y esa piña prendida con un mechero: “Vamos a ir a por ellos, puede tardar un mes, dos meses, un año pero daremos con ellos”, añadía el gobernante andaluz.

Desde el Puesto de Mando Avanzado se han coordinado los medios humanos y aéreos llegados desde distintos puntos de Andalucía y también del Estado. Aquí reciben en tiempo real imágenes de la evolución del incendio captadas por el avión de coordinación, como nos cuenta Alejandro García, subdirector Centro Operaciones Regional Infoca: “Es un incendio verdaderamente singular, de hecho es el primero que se produce en Andalucía o claramente reconocido de los que llamamos de sexta generación. No se dan con mucha frecuencia todavía pero cada vez son más frecuentes por diversas circunstancias a las que colabora sin duda el cambio climático”.

¿Qué es un incendio de sexta generación? Los incendios han ido ganando virulencia, intensidad, temperatura de las llamas y ademas hemos sabido mas cosas de los incendios, como se forman qué factores intervienen y demás. Esto ha hecho que vayan evolucionando desde primera, segunda, tercera, así hasta la sexta generación, como nos cuenta Fernando Valladares. Profesor de Investigación CSIC. La característica principal es que son prácticamente inextinguibles.

Una situación que durante días se ha vivido en Sierra Bermeja. “Muchas veces el propio incendio genera su propia meteorología, se llaman también incendios de sexta generación o de hombre muerto porque mejor no te acerques. Las brigadas pueden quedar atrapadas por cambios en la dirección del fuego, porque a veces el fuego genera sus propias condiciones, a veces genera vientos internos que no coinciden con el viento general”.

En esa lucha contra las llamas desgraciadamente perdió la vida un bombero forestal. Pertenecía a uno de los retenes del Infoca que llegó de apoyo desde Almería. Rafael Urbaneja, bombero Forestal del Infoca, nos dice: “Estamos tan acostumbrados al trabajo que no pensamos que a ninguno nos pueda atrapar ni nos pueda pasar esto. Cuando ya te confirman la noticia pues la verdad que te que vienes abajo. Piensas en tu familia, en el trabajo que estás haciendo y que te puede pasar a ti tranquilamente en cualquier momento”.

Victor Almaguera, agente de Medio Ambiente Infoca,nos dice: “Venían lenguas de fuego que nos envolvían y claro el fuego no era un fuego normal si no fuego de mucho poder calorífico prácticamente de 4 a 5 pisos de altura. Era un fuego que se retroalimentaba a sí mismo. Ya habéis visto que ha llegado a crear un pirocúmulo muy peligroso con riesgo de explosiones secas”. Un pirocúmulo es una nube de condensación creada por el propio incendio. El riesgo de que pudiera descargar una lluvia de materia incandescente obligó a confinar durante horas los municipios de Genalguacil y Jubrique.

Los damnificados son muchos. Juan es uno de ellos. Ha perdido 125 ovejas y una parte de sus pastos. “Antes el momento estaba habitado y si había un fuego iban todos los vecinos a apagarlo. El campo ahora está solo”.

El avance del fuego obligó a cortar una decena de carreteras comarcales y finalmente a desalojar de forma preventiva seis pueblos de la zona. 2.600 han tenido que abandonar sus hogares. Los pueblos de alrededor se volcaron. En Algatocín habilitaron gimnasios, bibliotecas y otros centro público para dar cama y comida. Muchos vecinos también abrieron sus casas. La solidaridad, una vez más un bálsamo ante los desastres.

Y la otra ayuda, cayó del cielo en forma de lluvia. La climatología que tanto complicó las labores de extinción se convirtió al final en el mejor aliado. El incendio está controlado. Por delante quedan semanas de trabajo para acabar con los últimos rescoldos, hacer recuento de los daños y aprender de lo vivido.

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