LOS REPORTEROS
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Esteros, en riesgo de desaparición

CANAL SUR MEDIA 12 December 2021

La acuicultura extensiva que durante decenios se lleva a cabo en Cádiz vive uno de sus últimos despesques de campaña, pero cuidado porque este aprovechamiento familiar, al que dio lugar el progresivo abandono de las más de 160 salinas que hasta 1936 se llegaron a contabilizar, lleva camino de desaparecer. Y es que apenas una decena de estos esteros ecológicos se mantienen en actividad por muy diversa problemática, la principal los bajos precios que les acarrea la acuicultura intensiva.

Hablar de piscicultura extensiva en la Bahía de Cádiz es hablar de José María Derqui, considerado el último mohicano capaz de vivir de un recurso que en nuestro país fue germen para la actual acuicultura intensiva, cuya producción ya representa la mitad de todo el pescado que consumimos. La ley de costas de 1998 le quitó la propiedad de un escenario donde ya estaba su tatarabuela, pero no ha podido arrebatarle la concesión de 100 hectáreas de esteros por 60 años.

"Yo en este estero he llegado a poner encima del muro 12.000 kilos de pescado; ahora pone 1.500 o 2.000 kilos... Y es que la administración quiere una utopía: y es con una hija tener dos yernos. Eso es materialmente imposible: pájaros y pescado imposible... Entonces a nosotros nos están matando por agotamiento. En Europa el problema de la anguila es el cormorán y aquí resulta que le damos hoteles, comida... Todavía no se han enterado que tenemos una plaga o epidemia del camarón pistola, que todo lo que es vegetal le corta las raíces y lo que era una pradería se convierte en un terreno yermo, agujerado, donde la anguila ya no tiene ni dónde enterrarse ni vivir...Ya podemos dar por especies enteramente desaparecidas la lisa acefalus y el lenguado, que este año no hay... El intensivo el problema que tiene son los detritus, independientemente de las medicinas y los potingues que utiliza. La Bahía no tiene caudal ni movimiento de aguas suficiente para hacer una ventilación correcta de las aguas. La acuicultura intensiva tenía que estar en mar abierto, donde se pudieran regenerar las aguas; aquí no... Aquí una de las piscifactorias mayor fue denunciada y el tema lo taparon; a mi me mataron todo el pescado entero, pero de mí no se acordó nadie...", como cuenta el propio Derqui. De hecho, el 2019 el CSIC determinó que a Derqui le contaminaron con lodos de la acuicultura intensiva.

Paradójicamente la acuicultura intensiva de especies como dorada y lubina tampoco va bien: registra retrocesos en la última década tanto en producción como en explotaciones y precios, lo que lleva a reclamar un cambio de modelo. Juan Clavero, Portavoz Ecologistas en Acción, entiende que "evidentemente esto no se puede pagar al mismo precio que un pescado criado en piscicultura intensiva... Esto es como el jamón de pata negra criado en dehesa. Y a nadie se le ocurriría destruir una dehesa para poner una macrogranja. Meter una cantidad enorme de peces en estas naves que provocan, además de un pescado de menos calidad, antibioticos para las infecciones, y generan una cantidad de estiércol y de contaminación tremenda. Y además esto desaparece si la actividad humana de limpiar los caños, de mantener los muros y las vueltas de afuera y sus compuertas. Lo que en suma es el juego del agua, se pierde... Que es muy complicado, que esto es una sabiduría popular que no se aprende en las escuelas. No tiene explicación alguna que en vez de aprovechar esta producción que no tiene ningún tipo de insumos, que tiene una biodiversidad tremenda, porque aquí viven mogollón de aves, pues lo quieran convertir en una balsas cerradas que se pueden poner en cualquier sitio; Y además con la que está cayendo: con el cambio climático, cuando hay que reducir la huella de carbono...Y al final pues esto es otra cosa; esto no es el parque natural, ni es la bahía de Cádiz, que lleva, siglos, siglos, con este paisaje de esteros y de salinas..." 

La calidad del pescado en un estero tiene que ver con su alimentación. Y es que aquí únicamente hay una alimentación natural que tiene que ver con el plancton. Ello posibilita que una hectárea de este tipo de estero pueda criar unos 300 kilos de pescado, mientras que en la acuicultura intensiva puede llegarse hasta los 12.000 kilos con el pienso.

Se estima que un 85% de las hoy 5.000 hectáreas de salinas en el parque natural Bahía de Cádiz está en abandono, por lo que su potencial para una acuicultura de calidad y sostenible es enorme.

En un país que importa la mitad del pescado que consume y que ya produce 320.000 toneladas/año en sistemas de acuicultura, hablar de tan sólo un 2% de pescado ecológico queda corto… Claro que para cambiar la tendencia antes hay que empezar por apoyar las actividades tradicionales, que para colmo son las más sostenibles y baratas. En suma posibilitar desde las administraciones que la Salina de los Desamparados del casi octogenario Derquí deje de hacer triste honor a su nombre.

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