Carmen Benítez analiza el papel de España en Eurovisión

"Voy a quedarme" es la propuesta musical de Blas Cantó

Un artículo de Carmen Benítez, presentadora de Canal Fiesta

CANAL SUR MEDIA 19 May 2021
Fue en dos años consecutivos, España ganó Eurovisión en 1968; Massiel con una canción escrita por Serrat que aún hoy cantamos por su sencillez y sonoridad en celebraciones, el "La, la, la" y al año siguiente, en el 69 Salomé con "Vivo cantando" ¡Eh!
 
¿Qué ha pasado en estos 52 años para que no hayamos rozado la medalla de oro de este festival? 
En total España ha participado en el concurso en 60 ocasiones, de las cuales ha ganado en 2 de ellas y quedado en otras 28 ocasiones entre los diez primeros.
 
En el siglo XXI el mejor resultado de España en Eurovisión ha sido un sexto puesto en 2001, con David Civera y el tema Dile que la quiero en Copenhague seguido de Rosa López con su Europe's living a celebration que quedó en séptima posición. Yo me emocioné lo indecible viendo la perfecta actuación de Pastora Soler que en 2012 nos volvió a llevar al top 10 con su tema Quédate Conmigo.
 
Son demasiados años saboreando amargas derrotas ¿Quién no sufrió el resultado terrible de "Cero points" para Remedios Amaya en 1983 con "Quién maneja mi barca"? Hubo carreras musicales que se truncaron en el esfuerzo de una representación titánica de incierto resultado y otras que sobrevivieron a ese gesto valiente de lanzarse al escenario de Eurovisión como la de Julio Iglesias, Sergio Dalma o Rosa López.
 
¿Y qué me decís de aquella estrambótica broma que se convirtió en el más estrafalario representante que hemos tenido fue Rodolfo Chikilicuatre?
 
Si me preguntarais a mí por mi canción favorita de estas ediciones os retrotraigo a 1986 en la edición de Bergen, cuando Cadillac nos representaron con "Valentino". 
 
En un festival con muchísimos seguidores, no carente de detractores y críticas feroces nos sigue atrayendo y provocando la curiosidad de un mundial de fútbol y las mismas ganas de que gane nuestro equipo, que este año hablando en argot futbolístico, lleva una equipación de lo mejor de la Primera división, si el público y los representantes de otros países no caen bajo el hechizo magnético de Blas Cantó, de su voz inconmensurable de infinitos matices en Rotterdam el 22 de mayo en el festival más complejo y difícil de organizar de toda su historia por las evidentes circunstancias, creo que perderé el interés en este colorido encuentro de folklores excéntricos y modas extravagantes y rizar el rizo. "Voy a quedarme" con la esperanza de que Blas Cantó nos devuelva una bonita ilusión esta primavera.
 

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