"No había motivos para suspender la vacunación de AstraZeneca"
LA MAÑANA DE ANDALUCÍA
Los expertos insisten en que los países como España que han dejado de administrar esta vacuna se han precipitado y así lo ha manifestado en La mañana de Andalucía el presidente de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas, José Antonio Forcada.
La mañana de Andalucía ha contado con la presencia del presidente de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas (Anenvac), José Antonio Forcada para analizar todo los efectos de la paralización de la administración de la vacuna de AstraZeneca en España por los trombos que ha provocado en una treintena de pacientes que recibieron su dosis.
Forcada, como otros muchos expertos, ha apuntado al error en la toma de esta decisión. Tanto la OMS como la EMA -Agencia Europea del Medicamento- desde el principio indicaron que la incidencia de este efecto en vacunados era similar a la que se da en la población no vacunada por lo que no había motivo para suspender la vacunación. De hecho, muchos países, como Reino Unido, Canadá o Brasil, la han mantenido, pero en Europa se ha producido un efecto cascada desde que Alemania decidiera la suspensión, lo que demuestra la poca coordinación y caso a las instituciones", ha explicado.
Este responsable de vacunas señala directamente a nuestros gobernantes: "El interés de los políticos no siempre va ligado a lo que dice la ciencia como ya se ha visto, y aquí se han precipitado y mucho porque el beneficio de la vacunación salvando vidas supera a los efectos adversos cuando hay menos de un caso por millón de vacunados". Y es que, dada la escasez y la actividad del virus, Forcada entiende que "no podemos prescindir de ninguna vacuna porque todas están aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento con eficacia y seguridad altas".
Si finalmente la EMA en las conclusiones de su estudio que se espera en las próximas horas determinase una causalidad entre el compuesto de AstraZeneca y los trombos, José Antonio Forcada, entiende que esto no llevaría a la retirada de la vacuna. "Habría que buscar qué tienen en común los casos para que ese grupo de población no recibiera la vacuna, como ya ocurrió al principio con las reacciones anafilácticas en algunos vacunados que ya la habían tenido en otras ocasiones, y por tanto decidir que a ese grupo no se le puede poner", ha subrayado.
Forcada está expectante además para comprobar si este contratiempo ha hecho mella o no en la confianza de la población hacia esta o el resto de vacunas: "Ahora tendremos que ver qué ocurre con el miedo de la gente".