"La mañana de Andalucía" se interesa por el voluntariado carcelario
CANAL SUR RADIO
Jesús Vigorra y David Hidalgo entrevistan a Esperanza Soria, maestra jubilada de 71 años que visita las cárceles sevillanas como voluntaria y al capellán Téodulo Lorenzo Antolín de la Pastoral Penitenciaria de la Archidiócesis de Sevilla.
Hay personas que dedican su tiempo a los demás y La mañana de Andalucía ha querido fijarse quienes lo emplean en asistir a los presos en las cárceles. Dos ejemplos de ello son Esperanza Soria, maestra jubilada de 71 años y el capellán Téodulo Lorenzo Antolín de la Pastoral Penitenciaria de la Archidiócesis de Sevilla.
Esperanza se sensibilizó con esta causa en sus más de 25 años como maestra en el colegio Maestro José Varela de Dos Hermanas donde había una importante presencia de niños gitanos procedentes de la conflictiva barriada de Cerro Blanco, una de las zonas más castigadas por el tráfico de drogas de toda España. Muchos de los presos con los que trata son de allí y "no solo ayudo a los presos, también hay que ayudar a sus familias". Reconoce que "te piden de todo y hacemos lo que podemos, pero es que algunos son indigentes, no tienen familia, son de fuera". Como anécdota ha contado que "te piden relojes porque están todo el día en la cárcel y no saben ni qué hora es".
A Esperanza, por su perfil de formadora, le duele que los niños de estos presos sean carne de presidio porque "muchos son engendrados en la cárcel y así la saga continúa porque no hay formación ni integración". De hecho, precisa que casi ninguno de esos niños de Cerro Blanco "termina la ESO".
Por su parte, el capellán Teódulo Lorenzo comenta que "doy ayuda humana y espiritual", y dice que lleva gran parte de su vida en la cárcel porque "enamora". Y es que él entiende que "Jesucristo está en los pobres y lo que quiero es encontrarme con Jesucristo". Este cura hace un llamamiento a las autoridades y la sociedad para que ayude a los presos cuando dejan de serlo. "La cárcel está para cumplir la pena y rehabilitarse, pero el problema está cuando salen a la calle porque necesitan un trabajo y no un subsidio que se acaba y si no tienen nada, como me decía un padre con tres hijos, qué va a hacer. Terminan otra vez en la cárcel".