El nuevo director de la Bienal de Flamenco presenta su proyecto para la muestra
Un grupo de expertos participará activamente en la edición 2022. La exhibición, el acompañamiento de los artistas, la formación e investigación y la internalización serán ejes primordiales en su trabajo.
Los expertos son los periodistas Sara Arguijo, Isabel Rodríguez Palop y Alberto García Reyes, y los antropólogos Cristina Cruces e Iván Periáñez-Bolaño.
El nuevo director de la Bienal de Flamenco, Chema Blanco, anuncia que quiere hacer en 2022 "la Bienal del optimismo después de la pandemia". El nuevo responsable, que ha sido presentado hoy por el ayuntamiento hispalense, asegura que "Sevilla no podría ser del todo una ciudad del siglo XXI si una de sus principales referencias culturales no lo es también”.
Para el delegado de Cultura, Antonio Muñoz, “se abre una nueva etapa en la Bienal. Ahora más que nunca queremos que la Bienal de Flamenco sea la referencia desde Sevilla para el mundo. Somos el escaparate y estamos convencidos que el nuevo equipo nos llevará a ser nuevamente capital del flamenco”.
La XXII Bienal de Flamenco será lugar para la exhibición. Una herramienta que hará que la ciudad pueda sentirse viva durante todas las horas del día, en la mañana, en la tarde y en la noche. Se dará importancia a los proyectos liderados por artistas que estén comprometidos con este Arte, con la creación, con los lenguajes multidisciplinares, pero también con la tradición. Tendrán cabida los proyectos que se sumen a esa idea de “ciudad creativa, ciudad de las ideas”.
Para ello, el nuevo director apuesta por aprovechar las sinergias para favorecer encuentros con el arte flamenco y otros artistas que procedan de diferentes disciplinas. Así pues, el rock, el pop, la música antigua o la electrónica y eventos en la ciudad como el Monkey Week, el FeMÀS o Nocturama podrán ofrecer escenarios para que esta agitación cultural también incluya el flamenco como ejemplo de un arte vivo, en permanente evolución y en constante diálogo con estilos musicales diversos.
La Bienal de Flamenco debe asumir, en palabras de Blanco “la responsabilidad de ser uno de los epicentros más importantes de la efervescencia cultural de la ciudad". Los espacios escénicos habituales de Bienal, como los teatros, podrán contar con una programación flamenca coordinada; además, la Factoría Cultural, CICUS, las Casas Palacio, etc., convivirán con otros escenarios como las Galerías de Arte, lugar natural de exposiciones y performances con temática flamenca, pero también llegarán los acuerdos con las Peñas Flamencas.
En este sentido, una de las líneas de trabajo será el acompañamiento y apoyo a los artistas. El director ha comentado que “no existen salas para que los creadores ultimen sus proyectos antes de que puedan ofrecer su obra en un gran escenario”. Se apuesta por facilitar el acceso a otros lugares, como las salas de teatro independientes o las de los distintos distritos en la ciudad. Las residencias serán otras de las grandes apuestas como línea de trabajo.
No menos importante es la internacionalización, porque situará a Sevilla en el panorama de la cultura mundial. El flamenco y la Bienal podrán ser foco de atención y de proyección turística fuera de sus fronteras. La próxima edición aspirará, al menos, a poder ofrecer dos coproducciones internacionales. De esta forma, la marca Bienal estará asociada a los artistas que participen en los festivales internacionales.
La próxima edición propondrá la creación de la Escuela Bienal, un espacio para la formación que acogerá las enseñanzas de diferentes maestros y maestras ofreciendo talleres y cursos en periodo Bienal.
Pero también la Bienal quiere ser lugar para la reflexión, el análisis y la investigación. El legado del pasado servirá para entender el presente del universo flamenco y construir un futuro más rico para las generaciones venideras. Se establecerán lazos con las Universidades, y especialmente con el CICUS, a través de la creación de un Programa Común para la Investigación, Reflexión y el Desarrollo del Arte Flamenco.
Se potenciará la creación de un Archivo Municipal del Flamenco con material procedente de la Bienal y de la propia Hemeroteca Municipal. Se trabajará para poder realizar un Encuentro Internacional en torno al Arte Flamenco con presencia de investigadores, artistas, programadores y otros agentes del sector.
Se pondrán en marcha programas específicos de captación de nuevos públicos implementando, en diferentes espacios municipales, actividades que fomenten y dinamicen el conocimiento y la divulgación del flamenco como herramienta y recurso educativo.
Cinco miembros para un grupo activo de colaboración
Todas estas ideas esbozadas en la rueda de prensa por el director de la Bienal, contarán con la colaboración del denominado “grupo de ampliación del conocimiento y desarrollo del Flamenco”. Estará formado por cinco miembros que han sido presentados hoy. Serán Sara Arguijo, periodista y experta en flamenco; Cristina Cruces, doctora de Geografía e Historia y profesora titular de Antropología Social de la Universidad de Sevilla; Alberto García Reyes, periodista y experto en flamenco; Iván Periáñez-Bolaño, doctor en Antropología por la Universidad de Sevilla e Isabel Rodríguez Palop, periodista y experta en flamenco.
La difusión de la historia del flamenco y su relación con las Peñas; el flamenco y la mujer; la conexión entre el pasado y el presente del arte flamenco, la mediación y el consenso; la parte más didáctica de esta disciplina; y el punto de vista antropológico junto al binomino Flamenco Gitano, serán temas de trabajo transversales, permanentes, durante el proceso de montaje de una programación que ya se empieza a confeccionar y que conformará la XXII Bienal de Flamenco en 2022.