Cosecha Flamenca en los Premios Max
La XX edición de los Premios Max se celebró la noche del lunes 5 de Junio en el Palau de les Arts de Valencia. Justo el día que Lorca hubiera cumplido 119 años. El mismo autor que se refería al teatro como “la escuela de llanto y risa y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equívocas y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y del sentimiento del hombre”. Un nombre recordado en algunas de las piezas nominadas, como “Tierra Lorca” del Ballet Flamenco de Andalucía. Rocío Molina subió en dos ocasiones para recoger sus correspondientes manzanas por “Caída del cielo”. En la primera ocasión lo hizo como Mejor Intérprete Femenina y para decir que “somos pocos, pero nos apañamos”. La segunda, ya como Mejor Coreografía, lo quiso agradecer expresándose como mejor sabe, con el cuerpo. Además, Carlos Marquerie sumó el tercer galardón con el Mejor Diseño de Iluminación. Tres de cuatro para “Caída del cielo”, gran triunfadora de la noche. El bailaor y coreógrafo granadino, Manuel Liñán recogió la manzana al Mejor Intérprete Masculino de Danza por “Reversible”, mientras que el dramaturgo sevillano Salvador Távora recogió el Max de Honor y protagonizó uno de los momentos más emotivos de la gala.