Una onda sísmica provocó en 2011 el desplazamiento al este de Japón
EL OBSERVATORIO
Al parecer, el terremoto de Tōhoku generó una onda sísmica que viajó hasta las profundidades de la Tierra, rebotó y regresó a Japón con la fuerza suficiente para dejar su impronta
El seísmo de magnitud 9,0 que sacudió la costa japonesa en 2011 ya era uno de los fenómenos naturales más estudiados de la historia reciente. Sin embargo, los datos del sistema japonés de observación geodésica han permitido identificar ahora un posible efecto que había pasado desapercibido: un desplazamiento permanente hacia el este en varias estaciones de medición. Así se asegura en un reciente estudio publicado en Science.
La investigación, encabezada por la sismóloga Sunyoung Park, de la Universidad de Chicago, se centra en una señal conocida como ScS. Este término describe una onda de cizalla que desciende hasta la frontera entre el manto y el núcleo externo líquido, situada a unos 2.900 kilómetros de profundidad, y después rebota de vuelta hacia la superficie.