guerra en irán
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Terminan sin acuerdo las conversaciones de paz entre Irán y EEUU en Islamabad

El vicepresidente, JD Vance, lamenta la falta de garantías iraníes sobre su programa nuclear mientras Teherán critica la falta de cintura diplomática  norteamericana.

Defienden su derecho a tener un programa nuclear con fines pacíficos.

CANAL SUR MEDIA 12 abril 2026

EE. UU. e Irán cerraron sin acuerdo 21 horas de negociación, aunque dejaron abiertos los canales de diálogo tras un encuentro histórico celebrado en Islamabad, el primero directo al más alto nivel entre ambos países en 47 años.

Las delegaciones estadounidense e iraní abandonaron la capital paquistaní este domingo por la mañana después de unas maratonianas conversaciones iniciadas el día anterior. En total, fueron 21 horas de contactos directos, mediadas por Pakistán, con intercambio de textos y ciertos entendimientos en varios temas, aunque persistieron divergencias en al menos dos o tres puntos clave, especialmente en el ámbito nuclear y en la reapertura del estrecho de Ormuz.

Al término de las negociaciones, el vicepresidente de Estados Unidos y jefe de la delegación, JD Vance, compareció ante los medios y destacó que se marcha con “conversaciones sustanciales” con Irán, aunque sin haber logrado el objetivo principal: un acuerdo para poner fin a la guerra iniciada el pasado 28 de febrero por Washington y Tel Aviv contra territorio iraní.

Vance aseguró que Estados Unidos ha presentado a Teherán una propuesta que calificó de “muy simple”, basada en un “método de entendimiento”, y la definió como su “mejor y última oferta”, a la espera de una respuesta iraní. Sin embargo, evitó detallar su contenido al señalar que no quiere “negociar esto en público después de haber negociado durante 21 horas en privado”.

El principal escollo para Washington sigue siendo el programa nuclear iraní. “Necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear, ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente”, afirmó Vance, quien subrayó que esas “líneas rojas” no han sido aceptadas por Irán. “¿Vemos un compromiso de voluntad por parte de los iraníes de no desarrollar un arma nuclear a largo plazo? Todavía no lo hemos visto”, añadió.

El eje del desacuerdo gira en torno al enriquecimiento de uranio: Estados Unidos exige el “cero enriquecimiento” para evitar cualquier desarrollo armamentístico, mientras que Teherán defiende su derecho a mantener un programa nuclear con fines pacíficos y reclama el levantamiento de sanciones.

Las tensiones se reavivaron tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, que interrumpió las conversaciones nucleares indirectas que se venían celebrando en Omán y Ginebra desde principios de 2026.

Otro de los puntos conflictivos es el estrecho de Ormuz. Aunque Washington no se pronunció públicamente, fuentes iraníes indicaron que su inclusión en el acuerdo es uno de los principales desacuerdos. “Irán no tiene prisa, y a menos que EE.UU. acepte un acuerdo razonable, no habrá cambios en la situación del estrecho de Ormuz”, señaló una fuente iraní a la agencia Mehr.

La reapertura de esta vía marítima, por donde transita cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo, forma parte de las condiciones del pacto temporal alcanzado esta semana. Irán ha establecido un protocolo de paso seguro durante dos semanas, condicionado al cumplimiento mutuo de los compromisos de la tregua.

Pese a la falta de acuerdo, la mediación de Pakistán ha permitido mantener abiertos los canales de comunicación. El ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, instó a ambas partes a respetar el alto el fuego y aseguró que su país seguirá facilitando el diálogo, lo que sugiere que las negociaciones entre Washington y Teherán continúan vivas.

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