Las autoridades paquistaníes han reforzado las medidas de seguridad en Islamabad donde se reunirán las delegaciones de Irán y EEUU aunque el bloqueo del estrecho de Ormuz y los ataques de Israel a Líbano amenazan con hacer saltar por los aires el encuentro.
Las negociaciones para alcanzar la paz, peligran. El bloqueo del estrecho de Ormuz y los ataques de Israel en Líbano complican el escenario del diálogo entre Irán y Estados Unidos
Las autoridades paquistaníes han reforzado las medidas de seguridad en Islamabad, con el despliegue del ejército y el cierre de accesos clave, pese al clima de incertidumbre sobre si finalmente se producirán este sábado.
Todo está preparado pero aún no ha llegado el equipo negociador iraní y a estas no se sabe si llegará. Irán ha advertido este viernes que no negociará mientras Israel siga atacando Líbano algo que continúa sucediendo pese a que Netanyahu, anunciase las primeras “conversaciones directas” con Hezbolá.
De hecho, en las últimas horas la Organización Mundial de la Salud ha anunciado que el ejército israelí le ha comunicado que atacará a las ambulancias en las zonas de Líbano donde ha ordenado evacuaciones.
Por otro lado, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha vuelto a cargar contra Irán por su plan de cobrar una tasa a los buques que atraviesen el estrecho de Ormuz.
En un mensaje en su red social, Truth Social, Trump ha afirmado: “¡Más les vale no estar haciéndolo! Y si están haciéndolo, ¡más les vale parar ahora mismo!”.
También se ha conocido que las petroleras estadounidenses han aumentado en un 30 % sus ventas y beneficios desde el inicio de la guerra. Todo en un contexto en el que el Fondo Monetario Internacional advierte de que habrá que tomar medidas si no hay un acuerdo de paz duradero por las consecuencias de la guerra en las economías.