LOS REPORTEROS
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Madrid, una batalla política con resonancia nacional

Este martes se celebran en Madrid unas elecciones autonómicas cuyos resultados probablemente trascenderán la Asamblea madrileña.  Lo analizamos en "Los Reporteros".

La campaña ha estado marcada por la crispación y la polémica, sobre todo después del episodio de los sobres con amenazas explícitas a candidatos y también a miembros del gobierno central.

Pase lo que pase, lo que suceda va a medir las fuerzas de las formaciones políticas, que piensan ya en las elecciones generales. También en Andalucía estos resultados podrían ser decisivos.

CANAL SUR MEDIA 4 May 2021

¿Quién ganará las elecciones en Madrid? O, para ser precisos ¿Quién gobernará esta comunidad? Porque lo primero, no conduce necesariamente a lo segundo. Ganar y no gobernar o gobernar aun habiendo perdido es un dilema que preocupa a los candidatos y mantiene muy ocupados a las empresas de sondeos.

En la recta final de de una campaña electoral, las corrientes de opinión se hacen especialmente volátiles. Sucede como sucede en el metro, que las líneas y los pasajeros se entrecruzan a una velocidad de vértigo. Y es aquí donde encontramos la primera clave del 4M: La suerte no sonreirá a todos por igual.

Kiko Llaneras, analista del diario El País, ha recorrido palmo a palmo en las ultimas semanas alrededor de un centenar de sondeos, lo que supone ponderar decenas de miles de respuestas. Y, de momento, todo parece apuntar a un mismo escenario. "La suma de PP y Vox, en concreto, parte con ventaj,. En las encuestas rondan el 50 por ciento de votos, dejan a la izquierda en torno al cuarenta y cinco", dice. La derecha parece salir con ventaja, pero ¿de dónde sale esta sensación? Llaneras cree que "básicamente, hay tres señales: una son los abstencionistas, la gente que no votó en las elecciones de 2019 elige mayoritariamente al PP. Segunda clave es los movimientos de izquierda a derecha: hay un cuatro cinco por ciento de madrileños que vitaron al PSOE en las generales del 19 y que ahora podrían otra por el partido de Ayuso. Tercera clave: la movilización. Los mas decididos a ir a votar son los votantes del PP y los votantes de Vox"

Y aun así, tampoco es imposible un resultado distinto, más ajustado. O un vuelco hacia la izquierda. Quien sabe. La sorpresa también forma parte del juego, como certifica Llaneras: "Siempre hay que contar con sorpresas. Una es qué pasa con Ciudadanos, si Ciudadanos no entra el parlamento. La mayoría más probable seria para PP y Vox. Otra posibilidad es que no entre Ciudadanos ni Vox. Probablemente no ocurra , pero digamos que es la pesadilla de Ayuso, porque sería un escenario en el que al PP le podría ir muy bien pero sus socios se quedarían sin escaños y podría perder la mayoría y luego la tercera sorpresa es simplemente, pues que las encuestas se equivoquen. No es lo más frecuente pero ocurre a veces"

Son seis candidatos, pero en la práctica, solo dos pugnan por la hegemonía a un lado y al otro del tablero. Y lo hacen con perfiles completamente distintos. Isabel Díaz Ayuso aspira a gobernar en solitario, haciendo valer su particular gestión de la crisis sanitaria y enarbolando un cierto nacionalismo madrileño como cuando proclama que "esta forma de vivir a la madrileña es única".

Ángel Gabilondo se propone gobernar con el apoyo de las cuatro fuerzas que van desde el centro hasta la izquierda mientras se afana en demostrar que es un candidato autónomo. "Pedro Sánchez es Pedro Sánchez y yo, Ángel Gabilondo, soy Ángel Gabilondo", ha llegado a decir. 

Ambos se muestran seguros de sus posibilidades, aunque los dos son conscientes de que transitan por un terreno quebradizo. Porque pretenden crecer a expensas de sus probables aliados, una paradoja interesante que trataremos de analizar compartiendo un café matutino con el politólogo Carlos Rico. "Desde que tenemos un multipartidismo en España se pueden producir combinaciones muy extrañas. Ayuso quiere debilitar a Ciudadanos y robarle votos, pero podría pasar que si no llegan al cinco por ciento no le terminen saliendo las cuentas. Son equilibrios muy difíciles porque por unos porcentajes minúsculos de voto pueden cambiar las aritméticas electorales". Rico entiende, además, que "Gabilondo obviamente necesita aglutinar el voto de centro izquierda pero también es verdad que, si no tiene demasiado éxito, le puede interesar que por lo menos los otros dos partidos de izquierda consigan buenos resultados siempre que siga siendo la fuerza mayoritaria aunque no hay tenido buenos resultados pero lo otros dos socios de izquierdas si tienen el numero suficiente de escaños, le salen las cuentas"

Un simple cuestión de aritmética. Y el tiempo, apremia. Muy pronto, triunfadores y derrotados se darán cita en el salón de plenos de la Asamblea a de Madrid, un espacio arquitectónico moderno pero con una distribución clásica: escaños a la derecha, a la izquierda y una zona centro cuya superficie esta todavía por definirse. De ese triple desequilibrio depende lo esencial: quien pronunciará en esta tribuna su discurso de investidura. Y eso, con ser importante, no es lo único que estaría en juego.

Hace tiempo que las televisiones se han erigido en parlamentos auténticos y con una campaña en marcha y una Asamblea disuelta, el peso especifico de un plató aumenta. El debate organizado por la cadena publica madrileña ofreció un inesperado duelo de todos contra todos, incluso entre aquellos que podrían necesitarse muy pronto.

A la periodista Lucía Méndez no le sorprendió el tono del debate, ni la aspereza, y mucho menos, los encontronazos. Eso forma parte del ecosistema político madrileño, desabrido y muy polarizado, nos dice mientras paseamos. Un ambiente que ahora se muestra mucha más enrarecido incluso. "En primer lugar porque, el gobierno de Madrid se ha convertido en foco de oposición a Pedro Sánchez. En segundo lugar porque el propio presidente del gobierno se ha complicado en la campaña de Ángel Gabilondo dirigiéndolo desde la Moncloa. En tercer lugar porque había un vicepresidente que dimitió para presentarse a estas elecciones. Por tanto, si ellos han hecho eso lo que suceda, el día cinco habrá que analizarlo en clave nacional y no solamente en clave estrictamente local. Es indudable que los partidos políticos españoles, todos, han convertido estas elecciones en de la comunidad de Madrid en algo mucho mas relevante que en unas elecciones autonómicas cualquiera y que vivimos una especie ambiente de elecciones generales un poco anticipadas".

De ahí el alto voltaje, el ruido, los decibelios. Ecos de un combate que aun son perceptibles en la Carrera de San Jerónimo. Una batalla dialéctica en toda regla y con un mismo objetivo: La Moncloa. De Madrid regresamos con algunas cosas claras, pero con una formidable incógnita: ¿cómo repercutirán los resultados del cuatro de mayo en la vida política andaluza, a quién o a quienes afectará, y en qué sentido?.

EL EFECTO MADRID EN ANDALUCÍA

Al llegar, y de un simple vistazo, encontramos de entrada ciertas semejanzas: al igual que Isabel Díaz Ayuso, Juanma Moreno tampoco ganó las elecciones autonómicas, pero ambos gobiernan, y lo hacen de la misma forma, en coalición con Ciudadanos y con el apoyo externo pero indispensable, de Vox. Pase lo que pase en Madrid, la actual correlación de fuerzas en el parlamento andaluz no debería alterarse, y aun así, el periodista Ignacio Camacho considera que los resultado del cuatro de mayo sí tendrán consecuencias. "Las repercusiones van a ser evidentes. Respecto a Andalucía quizá dependa más del ajuste concreto del escrutinio y en concreto del papel de Ciudadanos: si Ciudadanos queda fuera de la Asamblea de Madrid, en la práctica la coalición de Gobierno en Andalucía va a ser del PP con un partido fantasma".

La debilidad que Ayuso detectó en Ciudadanos tras la fallida moción de censura en Murcia fue una de las razones que impulsaron el adelanto electoral en Madrid: el objetivo no era otro que ocupar todo el espacio a la derecha del tablero y desconcertar de paso al adversario. Una estrategia muy tentadora para Juanma Moreno, nos cuenta la periodista Isabel Morillo. El posible adelanto electoral en Andalucía es una opción que San Telmo descarta en público pero que estudia detenidamente en privado.

"Si el presidente decide, que es su potestad y solo él lo puede decidir, que hay a adelanto, no lo podemos saber, pero que se está abonando el terreno en cierta medida para abrir esa posibilidad, yo lo llevo viendo dos semanas", dice. "No solamente un adelanto electoral cogería con el pie totalmente cambiado al PSOE, sino que a la izquierda del PSOE tampoco ahora mismo no hay ni candidato ni partido y lo que hay es una guerra fratricida entre las dos formaciones, adelante Andalucía y Podemos, una guerra civil de la que todavía no sabemos las consecuencias, con lo cual si es por ventaja frente al adversario es un momento idóneo".

Quizá por eso, los sectores en el PSOE que apuestan por una renovación interna, presionan abiertamente para acelerar el proceso de primarias, convencidos como están de que un nuevo candidato es la única opción para recuperar la hegemonía de la izquierda en Andalucía. Ignacio Camacho dice que "a mi me da la sensación de que estas voces que están surgiendo estos días en Andalucía para pedir que se convoquen cuanto antes las primarias son preventivas ante la posibilidad de un adelanto electoral en Andalucía. Está claro que no será lo mismo un Pedro Sánchez derrotado en Madrid que un Pedro Sánchez victorioso. Y lo digo de cara a la presión que pueda sentir Susana Díaz y su entorno para enfrentarse o no a un aparato fortalecido por una victoria en Madrid o por el contrario desgastado por la propia implicación del presidente en una campaña que las encuestas dicen que puede resultar perdedor".

Haya o no elecciones anticipadas, lo cierto es que, tarde o temprano, votaremos. E Isabel Morillo cree que "las encuestas indican que Andalucía ha iniciado un cambio de ciclo político y lo que dicen eso sondeos es que se apuesta por volver a repetir con un gobierno del PP durante otros cuatro años. El PSOE es una marca electoral muy fuerte en Andalucía, quien de por muerto el PSOE andaluz, no conoce ni al electorado andaluz ni al PSOE andaluz, yo creo que no hay nada descartable".

El futuro de Ciudadanos es, de nuevo, la clave de bóveda que sostendría las opciones de Juanma Moreno para formar gobierno. En el mejor de los casos, reeditando la coalición actual, y si el naufragio naranja se consumara, intentado concentrar todos los votos posibles a la derecha del centro, como ahora pretende en Madrid Díaz Ayuso.

Según Ignacio Camacho, "la estrategia de Ayuso, incluso de gobernar en solitario si consigue distancia a Vox de una manera clara, pongamos, en una proporción de seis a uno, de seis escaños a uno, eso en Andalucía mas difícil porque Vox aquí está más fuerte". El votante de Vox en Andalucía no está tan cerca de Juanma Moreno por su perfil liberal que lo que esta el votante de Vox en Madrid de Ayuso, por tanto ese proceso de concentración será mas diluido casi con toda probabilidad en Andalucía en que en Madrid y probablemente en el resto de España.

Isabel Morillo añade que "la claves es que va ocurrir con Ciudadanos, la descomposición de Ciudadanos o su desaparición va a condicionar la estrategia política del PP en Andalucía. Estaríamos hablando de una alianza PP -Vox. No tengo dudas de que la izquierda andaluza , y de que el PSOE o Podemos van a jugar con esa idea, de que votar al PP es meter a Vox en San Telmo. Si el discurso del miedo a Vox, de cuidado de que el PP depende de Vox y la extrema derecha va a entrar en San Telmo, consigue movilizar al electorado de izquierdas, puede que estemos ante un juego político abierto".

Todo se verá, con el tiempo. La noche, mientras tanto, se extiende ya por todo el país. En esta ciudad que nunca duerme hay seis candidatos que posiblemente tampoco conciliarán el sueño. Hay mucho en juego. En apenas 72 horas conoceremos como se resuelve el dilema madrileño y a partir de ese momento, el cuenta kilómetros de la política española volverá a ponerse a cero.

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