Cuando la tierra tiembla: radiografía de los seísmos de Granada

"Los Reporteros"

Hemos estado en Granada para hablar con los afectados pero también para profundizar en las formas de construir las viviendas y su capacidad para resistir los terremotos.

20 sep 2026 - 09:52

La tierra sigue temblando en Andalucía. Lo saben muy bien los granadinos que, desde el pasado 15 de agosto, viven con el sobresalto de sucesivos seísmos y muchos vecinos se han tenido que marchar de sus casas. En pocas semanas, deberían llegar las ayudas económicas anunciadas por las administraciones mientras continúan las labores de apuntalamiento y seguridad en los edificios dañados. "Los Reporteros" han hablado en Granada con los afectados y proundizan en las formas de construir las viviendas y su capacidad para resistir los terremotos.

Para hacerse una idea de cómo tembló el suelo de Granada en la madrugada del 15 de agosto y en los días posteriores había que estar allí. "Esa sensación sentí. Me puse detrás del marco de una puerta, pero ese crujido lo llevo todavía metido en el cerebro; fue la sensación de que me estaba cayendo al vacío", nos cuenta una veicna de Las Gabias. Otra vecina del Zaidín, lo describe así: "Para mí el terremoto más fuerte, o en el que el edificio se vio más resentido, fue el del día 18 a las diez y media de la noche. Quizá porque la estructura ya estaba dañada, pero es que todo se movió el doble y lo sentí muchísimo más fuerte. Esa noche la mayoría de los vecinos durmieron en la calle; nadie quería entrar en las casas". Otro veterano vecino del Zaidín hace memoria: "Llevo ya 50 años viviendo aquí; llegué con apenas 5 años y tengo 55. De los terremotos que recuerdo, este es con diferencia el peor que ha habido".

1.700 eventos sísmicos ha habido desde entonces, 150 percibidos por la población. ¿Se esperan más? Las estadísticas más recientes, de diciembre de 2020, dicen que hasta agosto del 2021 se produjeron 3.000 eventos, el doble de los que llevamos hasta ahora. De ahí el temor de muchos vecinos, que siguen sin volver a sus casas. Veamos qué se hizo en los primeros días.  

Antonio Ruiz, presidente de la Asociación de Vecinos, lleva 17 años como presidente de la asociación de vecinos del barrio de El Zaidín, el más afectado de la capital granadina: "Me encontré con muchas casas desalojadas, calles llenas de escombros de paredes caídas y fachadas con bastantes grietas de consideración. Nos pusimos en contacto de inmediato con el Ayuntamiento para ver qué medidas se iban a tomar"

La alcalde de Granada, Marifrán Carazo, recuerda que "han sido momentos muy difíciles. La noche en que comenzaron los movimientos sísmicos fue muy complicada, pero desde el día siguiente nos situamos al frente, muy cerca de las personas afectadas, para garantizar la seguridad y la habitabilidad de las viviendas, especialmente en el Zaidín, que ha sido el barrio más afectado. Afortunadamente, ninguno tiene daños estructurales, pero sí hay daños mayores: ocho edificios y ochenta viviendas han tenido que ser desalojadas en el Zaidín. Nuestro primer reto es que esas familias vuelvan a sus hogares mediante obras de emergencia que, aunque provisionales, garanticen la habitabilidad".

Los daños en viviendas fueron la prioridad en las primeras horas. Después, vino la revisión de edificios públicos: colegios, edificios universitarios, iglesias, el metro y la Alhambra, que permaneció cerrada por precaución un solo día. Todos las estancias de la Alhambra han permanecido en pie sin apenas daños durante siglos, aguantando miles de terremotos por el asentamiento peculiar que tiene en su subsuelo, muy diferente al resto de la ciudad. 

En la Universidad de Granada existe un proyecto, la mesa sísmica, en el que arquitectos e ingenieros han diseñado una estructura de edificio sobre una superficie que simula un terremoto de escala demoledora. Aquí encontraremos respuestas a muchas incógnitas y a soluciones de futuro para Granada y para zonas sensibles a seísmos. Porque los dos barrios que han tenido el mayor número de desalojos, lo han sido pero por motivos diferentes. En El Zaidín, las casas con más daños son las construidas en los años 50, sin pilares de hormigón, con muros de carga. Pero en Las Gabias, los edificios enteros que han sufrido daños en sus cimientos son del 2007, y aquí empiezan a no cuadrar muchas cosas.   

Empecemos con las edificaciones antiguas. El profesor David Escolano explica su experimento: "Es una plataforma de acero de 5 toneladas y 6x6 metros y después tenemos dos actuadores hidráulicos que meten una fuerza de 250 kilómetros, es bastante potente y podemos trabajar en frecuencia y reproducir movimientos de aceleración del suelo, similar a los que se experimentan en la Tierra cuando se rompe una falla". Un disipador de energía, patentado por la Escuela de Ingenieros, podría ser la solución para no tener que echar abajo estas edificaciones y construir de nuevo, como se ha hecho en varias zonas en el Zaidín.  El coste de implementar estas tecnologías es mínimo si se compara con el coste de derribar un edificio entero y volverlo a construir.

Vamos ahora con las edificaciones de Las Gabias, modernas, estrenadas hace pocos años, donde ha habido cientos de desalojos. David Escolano observa una patología muy típica de las zonas sísmicas llamada "pilares cortos". Son elementos que concentran mucha rigidez en comparación con el resto de la estructura, por lo que, cuando llega el terremoto, el daño se localiza por completo en ellos. Lo hemos visto en casi todos los seísmos: las estructuras con este tipo de construcción son las primeras en fallar. De hecho, en Lorca la gran mayoría de los problemas observados y la estructura que colapsó se debieron a los pilares cortos, que tienen una altura mucho menor que los pilares generales de la planta. Es una patología muy típica y peligrosa.

Manuel Martín es el defensor de la ciudadanía en Granada. Lleva desde el primer día atendiendo a los afectados en un despacho habilitado en el barrio de El Zaidín: "Las reclamaciones más habituales tienen que ver con el Consorcio de Compensación de Seguros. ¿Por qué? Pues porque solicitar las ayudas es complejo, sobre todo para las personas mayores debido a la brecha digital. Todo tiene que ser online, y hay personas que no tienen ordenador, ni saben de internet, ni saben cómo escanear un documento. Eso es un hándicap importante y en eso estamos ayudando. Por eso hago un llamamiento a que el Consorcio monte una oficina física aquí en el barrio; los teléfonos están colapsados y hasta a mí me cuesta hablar con ellos".

Situación especialmente delicada es la de personas que han perdido su vivienda total o parcialmente y no tienen seguro privado de hogar. Para que puedan acceder a las ayudas estatales era necesario que se declarase como zona catastrófica todo el área afectada por los seísmos, y por fin este martes el Consejo de Ministros lo ha aprobado. 

José Antonio Montilla, subdelegado del Gobierno en Granada, explica que "el Gobierno de España ya mantiene abierta la línea de ayudas del Real Decreto 307/2005, por lo que ya se están pudiendo tramitar estas solicitudes. Ahora bien, la declaración de Zona Catastrófica supone un plus y un complemento fundamental a estos mecanismos. Sin duda, va a garantizar que todos los daños queden cubiertos, tal y como ya ocurrió con las inundaciones del pasado invierno".

La posible tardanza en llegar las ayudas es algo que muchos vecinos nos han transmitido. El run run de que aún hay víctimas de la Dana o del terremoto de Lorca no han accedido a las mismas es algo en boca de muchos. A las ayudas estatales, y del ayuntamiento, se sumó la semana pasada las que anunció el presidente de la Junta, Juanma Moreno, que estuvo reunido con una veintena de alcaldes afectados. 46 millones de euros y apoyo de personal médico para la atención psicológica de las víctimas, además de 8 millones de euros para rehabilitación de edificios que no cubra ni el Consorcio de seguros ni las ayudas del gobierno. Diversas administraciones, de colores y tendencias distintas, que, según nos cuentan, están trabajando al unísono y sin mirar intereses partidistas.

Pedir paciencia cuando uno está durmiendo en un albergue o ha tenido que cerrar su pequeño negocio no es nada sencillo. Pero han de tener paciencia los vecinos pues, según parece, las ayudas están ya en camino. Lo que sí deben mirar las autoridades para el futuro es la normativa de construcción y eliminar de una vez por todas, esos malditos pilares enanos de nuestros hogares. 

También te puede interesar

Lo último

stats