Los acuarios, espacios clave para la recuperación de especies marinas amenazadas
"LOS REPORTEROS"
El programa "Los Reporteros" profundiza en la labor, no sólo de divulgación, sino también de investigación y protección de especies en peligro que desempeñan acuarios como el de Sevilla.
Más allá de la divulgación, los acuarios se convierten en espacio de investigación para recuperar especies gravemente amenazadas. "Los Reporteros" analiza ese importante papel que juegan estos espacios en Andalucía, cuyo litoral, punto de encuentro entre el Atlántico y el Mediterráneo, alberga una biodiversidad excepcional que incluye especies marinas en peligro.
El Acuario de Sevilla es uno de los ejemplos de la importancia de estos espacios para la protección de las especies amenazadas. Cuando no es posible garantizar su supervivencia en su medio, entran en juego los acuarios, grandes desconocidos en materia de conservación y de divulgación, incluso de investigación.
Rocío Alcázar, gerente del Acuario de Sevilla, que cuenta con un equipo de biología con distintas tareas a su cargo. "En el equipo de biología hay distintas tareas. El acuarista normalmente hace tareas desde preparar la comida, limpiar los tanques, por eso también tienen formación en buceo y se encargan de todo, tanto dentro como fuera", explica.
Pero este tipo de instalaciones realizan una labor que se ve menos. Los acuarios no solo de España, sino también de Europa, a través de asociaciones o entidades como la EAZA, que es la Asociación de Zoos y Acuarios Europea, ponen en marcha proyectos de conservación donde hay acuarios que se suman. Como el proyecto Glaucostegus, para salvar el pez guitarra, una raya con pinta de tiburón.
Javier Landa, conservador del Acuario de Sevilla, explica la situación de esta especie: "Está catalogada como un peligro crítico de extinción. Para hacernos una idea del grado de protección que tiene este animal, está catalogado como en mayor peligro que el lince, por ejemplo, que es un animal muy emblemático que nos encontramos aquí en España, o que el oso panda.
"Es un animal muy emblemático. Lo primero, porque tiene forma de guitarra, de ahí viene su nombre. Es una especie que es muy difícil de ver, en realidad, porque suele vivir en aguas así, más turbias. No está a mucha profundidad, está a poca profundidad, pero vive en aguas más turbias, entonces es difícil de ver, pero lo tenemos aquí en Andalucía. Es un animal que puede medir hasta un metro ochenta y luego es inofensivo porque no tiene dientes, tiene unas placas, porque ellos se alimentan de langostinos, de almeja...
La lista de animales marinos en peligro crítico de extinción en España incluye 30 especies, la mayoría en Andalucía. Y entre esas criaturas, también esta lapa, la patella ferrugínea. En su recuperación se trabaja con la Universidad de Sevilla. El catedrático José Carlos García-Gómez explica su situación. "Es la única especie de ese tipo que está en peligro crítico de extinción endémica del Mediterráneo occidental y ahí se ha ido progresivamente perdiendo hasta quedar prácticamente relegada a un poquito sitio en Italia y luego ya al mar de Alborán y un poco en el norte de África. Es el único sitio del mundo donde se encuentra, ya al Atlántico no pasa para nada."
Otras especies, como las tortugas marinas, despiertan gran admiración entre el público de los acuarios. Hay siete tipos de tortugas marinas, seis de ellas en peligro. Susana Montero Ferreiro, directora de Educación y Acciones Medioambientales, explica que "la tortuga boba, guana o careta careta, no llegan a estar en peligro crítico, pero sí son vulnerables, es uno de los estadios antes de acabar en peligro de extinción. Esta tortuga es una tortuga cosmopolita y aquí realmente en todas las costas españolas podemos encontrar tortugas careta careta. Tanto en el Mediterráneo, donde abundan mucho por la temperatura del agua, como en la zona atlántica también de las costas españolas. En Andalucía hay tortugas careta careta".
En los últimos 11 años por el Acuario de Sevilla ya han pasado unas 220 ejemplares de crías de tortugas marinas, que acaban volviendo al mar. Porque devolver al mar todo lo que es suyo es el gran objetivo.