relevo en la casa blanca
relevo en la casa blanca

Joe Biden comienza a desmontar la herencia de Trump para "curar" a EE.UU.

Firma 17 decretos en las primeras horas en la Casa Blanca.

Estas medidas van desde el uso obligatorio de la mascarilla, paralizar la construcción del muro fronterizo con México o suspender las deportaciones de inmigrantes. Hay mucho que reparar y curar, ha dicho el nuevo presidente.

CANAL SUR MEDIA 21 January 2021

El nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no ha querido perder ni un minuto y acabada la ceremonia de su toma de posesión se fue a la Casa Blanca y desde el despacho oval firmó 17 decretos ejecutivos, con los que pretende desmontar cuanto antes la herencia Trump y "curar" al país. Estas medidas van desde el uso obligatorio de la mascarilla, paralizar la construcción del muro fronterizo con México o suspender las deportaciones de inmigrantes. Hay mucho que reparar y curar, ha dicho el nuevo presidente.

"He considerado que con el estado en el que la nación está no hay tiempo que perder. Vamos a trabajar de inmediato", ha dicho Biden al aparecer por primera vez en el Despacho Oval. Además del uso obligatorio de mascarilla en instalaciones de propiedad estatal, Biden ha firmado un decreto destinado a garantizar la igualdad racial y otro para que Estados Unidos regrese al Acuerdo de París, un trámite que durará al menos 30 días.

Además de frenar la salida de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha designado al doctor Anthony Fauci como jefe de la delegación estadounidense ante ese organismo. En materia económica, ninguno de los dos textos a la espera de su firma trastocarán los planes previstos por la anterior Administración, es decir, la extensión hasta el 31 de marzo de la moratoria nacional para los desalojos y ejecuciones hipotecarias, y de los préstamos estudiantiles hasta el 30 de septiembre.

CANCELA UN PROYECTO VALORADO EN 8.000 MILLONES DE DOLARES
Entre las firmas que sí echarán por tierra las pretensiones de Donald Trump está la que cancela un megaproyecto valorado en 8.000 millones de dólares para la ampliación del oleoducto Keystone XL, de casi 2.000 kilómetros, y con el que se pretendía transportar unos 830.000 barriles de petróleo diarios entre la provincia canadiense de Alberta y el estado de Nebraska.

Además, el nuevo presidente de Estados Unidos ha dado orden de revisar y revertir al menos un centenar de medidas decretadas por Trump relacionadas con el medioambiente, como parte de sus promesas para impulsar políticas energéticas más limpias.

DETIENE LA CONSTRUCCIóN DEL MURO CON MEXICO
En materia de políticas de inmigración, Biden sí detendrá algunas legislaciones anteriores, como la construcción del muro en la frontera sur con México, la ampliación de la ley de inmigración firmada por Trump, y las restricciones a la entrada en Estados Unidos de ciudadanos con pasaporte de hasta siete países de mayoría musulmana.

Aunque no supondrá revertir ninguna ley impulsada durante la Administración de Donald Trump, sí fortalecerá la conocida como Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), con la que las personas que llegaron en situación irregular a Estados Unidos cuando eran niños pueden optar posteriormente a su regularización; y extenderá el aplazamiento de las deportaciones de ciudadanos liberianos en situación de peligro hasta junio de 2022.

Además reafirmará el censo de las personas en situación irregular para que puedan ser tenidos en cuenta en el momento de la redistribución de los escaños en la Cámara de Representantes, algo que desde 2019, Donald Trump intentó cambiar para obtener mejor representación en el Congreso.

TOMA DE POSESIÓN
Joe Biden juró su cargo con un emotivo discurso en el que ha mencionado a su hijo, fallecido. La ceremonia estaba muy marcada por las estrictas medidas de seguridad y con la notable ausencia de Donal Trump que poco antes se iba a Florida en helicóptero. Además de un alegato hacia la democracia, la ceremonia ha contado con las voces de Lady Gaga y Jennifer López.

Joe Biden es el 46ª presidente de los Estados Unidos. Con la mano sobre la biblia, Biden ha recitado el texto protocolario ante el presidente del Tribunal Supremo John Roberts. Un gesto con el que culmina una convulsa transición de mandato, marcada por la negativa de su antecesor a reconocer la derrota.

Biden es el presidente de más edad en acceder a la Casa Blanca a la que llega después de 3 décadas como senador y ocho años como vicepresidente de Barak Obama. Obama y su esposa han asistido a la ceremonia y también los expresidentes Bill Clinton, y George Bush. además de Mike Pence, vicepresidente con Trump.

Previamente juraba su cargo como vicepresidenta Kamala Harris la primera mujer vicepresidenta, la primera afroamericana y la primera persona de origen asiático en acceder a este puesto.

En su toma de posesión, Biden ha hecho un llamamiento a la unidad en el que ha denominado "día de la democracia, una causa la democracia, que trasciende y afecta a todos los ciudadanos. Biden ha prometido trabajar duro en los grandes retos del país, la lucha contra el cambio climático o la pandemia y ha pedido un minuto de silencio en recuerdo de las 400.000 personas que han muerto víctimas del coronavirus.

La pandemia y la seguridad han marcado la organización de estos actos , con una cifra reducida de invitados, sin público, en la explanada frente al Capitolio y con excepcionales medidas de seguridad tras el asalto al Capitolio del pasado día 6.

UNA NUEVA ERA TRAS CUATRO AÑOS DE TRUMP
Estados Unidos inició este miércoles una nueva era con la llegada al poder del presidente Joe Biden, que puso fin al tumultuoso mandato de Donald Trump y apostó por la unidad, la civilidad y la "decencia" para sanar las heridas de un país en crisis.

Poco antes de que Biden jurara su cargo ante la fachada oeste del Capitolio, su compañera de fórmula, Kamala Harris, hizo historia al convertirse en la primera mujer, la primera negra y la primera persona de origen asiático en ocupar la vicepresidencia de Estados Unidos.

"Este es un momento histórico de crisis y retos, y la unidad es el camino que debemos seguir", dijo Biden en su discurso de investidura.

Biden, que a sus 78 años es el presidente más anciano que ha tomado posesión en la historia del país, llegó unas horas después a la misma Casa Blanca en la que trabajó durante ocho años como vicepresidente junto a Barack Obama (2009-2017), esta vez para ocupar el Despacho Oval.

El nuevo mandatario juró su cargo ante el mismo Capitolio que dos semanas antes había invadido una turba de seguidores radicales de Trump, incitados por un presidente saliente que se negaba a reconocer la derrota en las elecciones de noviembre.

Además de las ascuas de esa crisis, que provocó que el 70 % de los republicanos sigan sin considerar legítima la elección de Biden, el flamante presidente deberá afrontar los urgentes desafíos económicos y de salud pública derivados de la pandemia de la covid-19, que ya ha dejado más de 400.000 muertos por el virus.

"Seremos juzgados, ustedes y yo, por cómo resolvamos esta cascada de crisis de nuestra era. ¿Estaremos a la altura de la ocasión? ¿Seremos capaces de superar este hora extraña y difícil?", planteó Biden en su discurso de investidura.

Las preguntas reflejaban las que se hacían muchos de sus seguidores mientras le veían tomar posesión desde sus hogares, aliviados por la marcha de Trump pero conscientes de que el movimiento que despertó el ya expresidente sigue muy vivo, y las tensiones en el país serán difíciles de rebajar.

"SALDREMOS MÁS FUERTES"
"Estados Unidos ha sido puesto a prueba y saldremos más fuertes", insistía el nuevo presidente desde la escalinata oeste del Capitolio, donde llamó a poner fin a la "guerra no civil" entre demócratas y republicanos, progresistas y seguidores de Trump.

Biden advirtió de que Estados Unidos está entrando "en el que probablemente será el periodo más duro y mortal" de la crisis de la covid-19, y sentenció: "Debemos dejar de lado la lucha política y enfrentar de una vez por todas esta pandemia como una nación".

También tuvo palabras para quienes le veían desde el extranjero: "Repararemos nuestras alianzas y nos implicaremos con el mundo de nuevo, no para encarar los desafíos de ayer sino los retos de hoy y mañana".

Su discurso no fue una proeza de la oratoria como los que solía pronunciar Obama, ni sorprendió a nadie con promesas nuevas, pero sirvió para dejar claro que el referente de Biden para guiar al país se remonta mucho más atrás en la historia de Estados Unidos: el mandato de Franklin Delano Roosevelt (1933-1945).

Igual que Roosevelt ayudó al país a salir de la Gran Depresión con las inversiones masivas de su New Deal, el nuevo presidente confía en que el Congreso le apruebe un plan de estímulo económico de 1,9 billones de dólares para superar los desafíos provocados por la pandemia, además de una ambiciosa reforma migratoria.

"NO HAY TIEMPO QUE PERDER"
"No hay tiempo que perder a la hora de resolver las crisis que enfrentamos", escribió Biden en su primer tuit desde cuenta oficial como presidente, @POTUS.

La ceremonia ante el Capitolio no incluyó declaraciones de la vicepresidenta Harris, pero ella fue recibida por vítores cuando juró su cargo con la ayuda de la primera jueza latina del Tribunal Supremo del país, Sonia Sotomayor.

"No me digan que las cosas no pueden cambiar", afirmó Biden en referencia a la llegada al poder de la primera mujer vicepresidenta.

Lady Gaga, Jennifer López y Garth Brooks pusieron música al acto de investidura, mientras que la joven poeta negra Amanda Gorman proclamó que el país había entrado en una "era de redención".

Tras la ceremonia, Biden participó en un breve acto con los líderes del Congreso, firmó sus primeros documentos como presidente y luego pasó revista a las tropas que ahora dirige como comandante en jefe de Estados Unidos.

A continuación, Biden, Harris y sus respectivos esposos, Jill Biden y Doug Emhoff, se dirigieron al cementerio nacional de Arlington (Virginia) para colocar una ofrenda floral en la tumba del soldado desconocido.

La caravana presidencial atravesó después la avenida Pensilvania, flanqueada por cientos de los más de 20.000 militares desplegados en la capital para la investidura.

Al llegar frente al Departamento del Tesoro, situado junto a la Casa Blanca, Biden se bajó junto a su esposa de la limusina y recorrió los últimos metros del trayecto a pie, hasta entrar en el complejo y finalmente en la residencia presidencial, en la que seguirá al menos hasta enero de 2025.

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