Mientras que Donald Trump dice que las conversaciones irán bien, el vicepresidente de irán advierte de que si se priman los intereses de Israel no habrá acuerdo
Los representantes de Estados Unidos y de Irán se encuentran ya en Pakistán para el inicio de las negociaciones de paz en un ambiente de calma tensa. Mientras que Donald Trump dice que las conversaciones irán bien, el vicepresidente de Irán advierte de que si se priman los intereses de Israel no habrá acuerdo.
La capital de Pakistán, y especialmente los alrededores del hotel donde se van a desarrollar las negociaciones ha amanecido este sábado totalmente blindado con un estricto control militar. Allí, en Islamabad se encuentran ya las dos delegaciones. la última en llegar ha sido la de Estados Unidos, con el vicepresidente J.D. Vance a la cabeza, que ha sido recibido por el ministro de exteriores pakistaní.
Antes, por la noche aterriza el equipo negociador de Irán, liderado por el presidente del parlamento y su ministro de exteriores. En los asientos del avión habían colocado las mochilas y fotos de varios niños muertos en el bombardeo estadounidense a una escuela infantil en los primeros días de la guerra.
Según fuentes de Teherán, Estados Unidos habría accedido a liberar activos financieros iraníes congelados en Qatar y otros bancos extranjeros. Esta era una de las condiciones puestas por Irán para desbloquear el conflicto junto al cese de los bombardeos de Israel sobre Líbano, algo que de momento no ha ocurrido porque hoy ha seguido los ataque aunque se anuncian conversaciones de alto el fuego entre Líbano e Israel para el próximo martes en Washington
El hermetismo sobre la agenda es total. De momento la delegación iraní se ha reunido con el anfitrión, el primer ministro de Pakistán y hará lo mismo la de Estados Unidos. El presidente de Estados Unidos confían en que las negociaciones vayan bien y asegura que el Estrecho de Ormuz se abrirá muy pronto.
Las conversaciones se inician en un clima de calma tensa y desconfianza mutua. Irán dice que si se priman los intereses de Israel no habrá acuerdo y la guerra, que lleva ya 40 días y que ha costado más de 6000 muertes, continuará.