Los suicidios descienden en España por tercer año consecutivo
Balance
Sanidad creará un Sistema de Vigilancia de Salud Mental y un registro estatal del suicidio para adelantarse a las situaciones de riesgo.
Los suicidios descienden por tercer año consecutivo en España. Así lo revela el balance presentado este jueves por el Ministerio de Sanidad, que señala que en 2025 se produjeron 145 fallecimientos menos que en 2024. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha detallado que el año pasado se produjeron 3.808 muertes por suicidio, según las cifras provisionales, lo que supone el tercer descenso anual consecutivo de fallecimientos por esta causa, con una disminución de 145 respecto a 2024 y de 419 en comparación con 2022, así como una reducción acumulada superior al 10 por ciento.
"Es una evolución positiva, es una evolución esperanzadora, pero obviamente, como siempre, debemos interpretarla con prudencia", ha subrayado García en rueda de prensa, coincidiendo con el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, después de aseverar que "siguen siendo 3.808 vidas perdidas y familias rotas", tras lo que ha apuntado que el suicidio es un "fenómeno complejo, multicausal", con una "dimensión social". La ministra ha puesto en valor el "esfuerzo decidido" que ha hecho en los últimos años el Ministerio de Sanidad para situar la salud mental "en el sitio que se merece dentro de las políticas públicas" y por reforzar la prevención del suicidio como una "prioridad de país".
En este contexto, ha avanzado que su departamento está redactando un real decreto que regulará el Sistema de Vigilancia de Salud Mental y creará el primer registro estatal del suicidio que contemple información sanitaria, estadística y médico forense para adelantarse a las situaciones de riesgo y poder continuar con la tendencia de los últimos años.
"Contar con un sistema que nos permita saber qué es lo que está ocurriendo, detectar lo antes posible cambios, y evaluar si las políticas que estamos impulsando están funcionando (...), en el fondo consiste en saber qué está pasando con la salud mental de la gente, detectar dónde empiezan y aparecen nuevas situaciones de riesgo y poder llegar antes para poder prevenirlas", ha explicado.
El real decreto desarrollará "tres elementos", comenzando por la creación del Sistema de Vigilancia de Salud Mental, que García ha detallado que permitirá disponer de información homogénea, sistemática y comparable en todo el país. Según ha precisado, se integrará en la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública y contará con una unidad central coordinada con las unidades de las comunidades autónomas. En segundo lugar, establecerá procedimientos comunes a través de un comité técnico que acordará cómo se recoge y se analiza la información para que los datos signifiquen lo mismo en cualquier comunidad.
El tercer elemento es la puesta en marcha del registro estatal del suicidio, que integrará información sanitaria, estadística y médico forense para conocer la incidencia del suicidio y sus factores, información que ayudará a orientar mejor las políticas de prevención, mejorar la respuesta asistencial y reforzar el apoyo a las personas en situación de riesgo y a sus familias. El objetivo es "pasar de mirar la realidad por el retrovisor a tener un radar que nos avise a tiempo", según ha resaltado García, quien ha recordado que la prevención del suicidio "no cabe en una sola consulta ni tampoco depende de una sola administración".
La titular de Sanidad ha subrayado que este real decreto culminará el trabajo llevado a cabo durante la legislatura, en la que ha recordado que se han aprobado el Plan de Acción y el Observatorio para la Prevención del Suicidio, se han financiado proyectos autonómicos y se ha reforzado la Línea 024, que ha destacado que, desde su puesta en marcha en mayo de 2022 y hasta el 30 de junio de 2026, ha atendido 606.739 llamadas y 87.496 conversaciones de chat.
García ha destacado que, durante el pasado año, el Plan de Acción para la Prevención del Suicidio 2025-2027, que cuenta con una financiación de 17,83 millones de euros anuales en 2025 y 2026, financió 122 proyectos que desarrollan programas de hospitalización domiciliaria en salud mental, actuaciones de posvención para supervivientes, familiares y allegados, formación de profesionales y agentes comunitarios, intervenciones en centros educativos y penitenciarios y proyectos dirigidos a colectivos en situación de especial vulnerabilidad.
Adolescentes y mujeres durante el embarazo y el posparto son dos colectivos en los que el entorno familiar, social y sanitario puede resultar decisivo. En los jóvenes, problemas de salud metal, acoso, aislamiento y, sobre todo, las redes sociales pueden aumentar la vulnerabilidad.