Estas son las principales medidas de las nuevas pensiones
REFORMA DEL SISTEMA
El consejo de Ministros aprueba este martes el primer bloque de la reforma de pensiones
Las pensiones subirán al mismo ritmo que el IPC
En esta primera fase de la reforma de las pensiones se garantiza que subirán igual que los precios, que el IPC, y se persigue acercar la edad efectiva de la jubilación a la edad legal. Para ello se revisará el modelo de jubilación anticipada y se ofrecerán incentivos a las personas que quieran retrasar su retiro del mercado laboral. Todo ello a partir de 2022. El Gobierno y los agentes sociales han llegado hasta aquí con cierta dificultad y han dejado una segunda fase para negociarla en noviembre.
Esa reforma ya será efectiva en 2027. Millones de ojos están puestos en estos cambios. Especialmente los once millones de españoles que nacieron entre mediados de los 50 y finales de los 70, la generación conocida como baby bom. Porque el ministro de Seguridad Social afirmó que estas personas podrían sufrir un ajuste de su pensión o trabajar más tiempo.
Este lunes Escrivá ha dicho que hay que evitar que los jóvenes soporten el mayor gasto en pensiones que supondrá la llegada de sus padres a la jubilación.
El Consejo de ministros aprobará este martes una reforma de pensiones que suponen un gasto del 12 por ciento del producto interior bruto de nuestro país.
¿Cuál es la edad de jubilación?
La ley fija que los trabajadores pueden ejercer este 2021 su derecho a jubilarse a los 66 años. Pero se adelanta a los 65 para los que acrediten al menos 38,5 años de cotización. El incremento de la edad legal es progresivo (cada año avanza un mes) y llegará a los 67 años en el 2027. La reforma de Escrivá no toca estos parámetros.
¿Cuándo me puedo jubilar de forma anticipada?
Hay dos vías principales, la jubilación anticipada voluntaria y la forzosa. La primera se puede solicitar hasta dos años antes de la edad legal y hasta cuatro años antes la segunda. Se considera jubilación anticipada forzosa cuando el trabajador lleva al menos seis meses en paro y proviene, por ejemplo, de un expediente de regulación de empleo (ERE) o un despido objetivo. En ambos tipos de anticipada, cuando se calcula la pensión se aplica una penalización, denominada coeficiente reductor, y se tiene en cuenta no solo el tiempo de anticipación del retiro sino los años de cotización. Escrivá quiere cambiar el sistema, configurándola por meses que faltan para la edad legal de jubilación y no por trimestres como hasta ahora. Además ofrece aplicar coeficientes más graduales. Para los que se quieren jubilar voluntariamente la reducción sería más fuerte, en comparación con el modelo actual, cuando faltan
24 o 23 meses y también para a los que les faltaran apenas dos o tres meses. En el resto de los casos, la mayoría destaca el ministerio, los afectados saldrían beneficiados.
¿Qué pasa con los sueldos más altos?
Quienes cotizan por la base máxima y quieren jubilarse de forma anticipada resultarían especialmente perjudicados por la nueva fórmula. Así, al querer aplicar la reducción en la cuantía y no en la base reguladora, la penalización se multiplica. Por ejemplo, en lugar de la reducción máxima del 4% actual se acabaría subiendo hasta el 17% para los que se propongan retirar dos años antes. O saltaría del 2% al 5% para quienes quisieran jubilarse con un año de antelación. Al tratarse de un modelo mucho más duro, proponen un periodo de transición de seis años con un incremento progresivo de las penalizaciones.