La sociedad se organiza para recoger ayuda para Venezuela
Cientos de venezolanos y voluntarios se han coordinado para recoger ayuda y hacerlos llegar al país caribeño. La prioridad absoluta son los alimentos no perecederos y, sobre todo, los fármacos.
La crisis humanitaria que azota a Venezuela sigue movilizando el apoyo internacional, y la solidaridad se organiza con fuerza también desde España. En distintas ciudades del país, cientos de venezolanos y voluntarios se han coordinado para recoger alimentos, medicamentos y productos de primera necesidad con el objetivo de hacerlos llegar a quienes más lo necesitan en el país caribeño.
Los centros de acopio se han convertido en un hervidero de actividad donde latas de comida y productos básicos llenan cajas sin cesar. Los participantes insisten en dar plenas garantías a los donantes: "Que sepa que va a llegar a buen destino", asegura uno de los colaboradores del dispositivo.
El movimiento no solo busca paliar el desabastecimiento, sino que funciona como un fuerte nexo de unión y un desahogo emocional para la diáspora. "Yo no los conozco, pero... Desde que ha pasado esto es que estamos unidos y estamos aquí luchando", afirma una de las voluntarias, quien añade que esta labor "es una forma también de sentirnos cerca, combatir la frustración de ver todas las noticias y estar de manos atadas sin poder hacer nada".
Los organizadores insisten en que la prioridad absoluta son los alimentos no perecederos y, sobre todo, los fármacos, que se han convertido en los productos más difíciles de conseguir en el país. El reflejo de la situación sobre el terreno es alarmante: "No hay hospitales, no hay enfermeros, no hay médicos, no hay insumos, todo es muy caro", lamentan desde los puntos de recogida.
En cuanto a la logística de los alimentos, la elección del tipo de donación es estratégica. Al ser cuestionados sobre los motivos de la colecta de alimentos preparados, los voluntarios aclaran la situación: "¿Cómo es que la comida es enlatada? Eso sería lo más importante porque cuando llega allí lo que hace es abrir y comer", explican, aludiendo a las graves dificultades de suministro eléctrico y de gas que impiden cocinar con normalidad en muchos hogares venezolanos.
Mientras las campañas solidarias continúan activas en todo el territorio español, el mensaje de quienes coordinan las entregas sigue siendo unánime: "Venezuela nos necesita a todos". Entre los voluntarios se comparte un deseo común de esperanza, confiando en que esta ayuda sea "así sea, algo que haga un milagro a esas personas", porque, tal y como demuestran estas jornadas, la solidaridad no entiende de distancias.