Sánchez anuncia la instalación de boyas en el espigón de Ceuta y espera la "devolución cuanto antes" de los migrantes
CRISIS MIGRATORIA
El presidente del Gobierno ha visitado la Ciudad Autónoma, acompañado del ministro del Interior, tras la entrada sin control de miles de personas desde Marruecos. Se ha abierto a estudiar una posible reforma de la ley de extranjería para garantizar que las "repatriaciones en frontera se hagan "de la manera más eficiente posible".
El rey Felipe VI ha contactado telefónicamente con el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, con quienes ha mantenido conversaciones en las que han analizado la crisis migratoria que sufre la ciudad autónoma en los últimos días. Posteriormente, ha dialogado también con el presidente de la ciudada autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, según ha informado la Casa Real.
Precisamente este viernes Sánchez ha visitado Ceuta acompañado del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras la entrada sin control de miles de personas desde Marruecos. El titular de Interior permanecerá en la ciudad autónoma para atender la crisis migratoria.
El presidente del Gobierno se ha abierto a estudiar una posible reforma de la ley de extranjería para garantizar que las "repatriaciones en frontera se hagan "de la manera más eficiente posible".
En rueda de prensa desde la ciudad autónoma, Sánchez ha evitado cualquier crítica a Marruecos y ha asegurado que las autoridades del país vecino están dispuestas a cooperar para agilizar las repatriaciones de sus ciudadanos.
A su juicio, lo sucedido es consecuencia de la propagación en redes sociales, por parte de las mafias que trafican por personas, de una "lectura interesada" de la sentencia dictada por el Tribunal Supremo sobre las devoluciones de personas que entran en territorio español por mar.
Además, Pedro Sánchez ha anunciado la colocación de boyas en el mar, haciendo frontera entre Ceuta y Marruecos, para dar cumplimiento a la sentencia del Tribunal Supremo contraria a las 'devoluciones en caliente' en las llegadas a nado de los migrantes mientras no hubiera frontera física que lo impidiera.
Sánchez ha calificado lo sucedido como "una violación a la integridad territorial" de España y ha expresado su "rechazo y condena" por este "deplorable ataque".
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha sido despedido con insultos, gritos y pitidos tras realizar una declaración institucional en solitario sin el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, en una visita que ha durado apenas tres horas.
Después de comprobar en persona el estado de la frontera y de mantener una reunión con Vivas, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y otras autoridades policiales y de la Delegacion del Gobierno, Sánchez ha abandonado el Palacio de la Asamblea de Ceuta, y en el exterior le esperaban congregados centenares de manifestantes en un ambiente de fuerte tensión con dispositivo policial reforzado.
Entre los congregados se encontraban varios diputados ceutíes de Vox, que han jaleado los gritos e insultos de los manifestantes que estaban esperando la salida del presidente del Gobierno, agolpados detrás de unas vallas a unos 50 metros de distancia.