Profunda división en Europa por la inmigración
CUMBRE EUROPEA
La gestión de los flujos migratorios centra la Cumbre que celebran los miembros del Consejo Europeo, tras una primera sesión de trabajo en la que se ha hablado de seguridad y cuestiones de comercio global. Es la primera cumbre para Pedro Sánchez, que ha llegado a esta cita con la intención de demandar más fondos para que España pueda atender la llegada de inmigrantes y para reforzar la cooperación con países como Marruecos o Senegal.
Ha tenido ocasión de plantearlo ya en sendos encuentros con el presidente de la Comisión y el del Parlamento Europeo. Antonio Tajani se ha reunido también con el primer ministro italiano, quien al comienzo ha amenazado con vetar los acuerdos que no le resulten satisfactorios. Conte reclama hechos concretos, y no palabras. El presidente del Consejo, Donald Tusk, ha advertido que pueden surgir propuestas "realmente duras" de "tipos realmente duros", si no se acercan posturas en torno a las que él defiende, por duras que puedan parecer.
España apoya la propuesta de Francia de que haya puntos de desembarco seguros en suelo europeo, aunque no lo ve incompatible con que se creen otros en terceros países. Algo que tanto Portugal como la Alta Representante para Política Exterior insisten en que debe hacerse de la mano de la Organización Internacional para las migraciones y de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados. Alemania lo apoya e incide además en la problemática de en qué países se tramitan las peticiones de asilo.
Una vez finalice este debate, mañana se abordarán las negociaciones del Brexit, sobre las que Pedro Sánchez ya ha mantenido una breve conversación con la primera ministra británica. Desde la Comisión, Jean Claude Juncker ha adelantado que la Unión se prepara para que la salida del Reino Unido se haga sin acuerdo.