Los migrantes saturan el Centro de Inmigrantes y los servicios de asistencia de Ceuta
CRISIS MIGRATORIA
El centro de la ciudad parece volver a la normalidad pero en los barrios del extrarradio la situación continúa siendo delicada y durante la noche se han vivido momentos de fuerte tensión. Se calcula que unos 5.000 migrantes siguen en Ceuta.
Cuatro noches después de la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma, el centro de Ceuta parece ir recobrando paulatinamente cierta normalidad. Las calles muestran una imagen distinta a la de los días anteriores y una gran parte de las personas que cruzaron a nado ha regresado de forma voluntaria. Sin embargo, en los barrios del extrarradio la situación continúa siendo delicada y durante la noche se han vivido momentos de fuerte tensión.
Cientos de inmigrantes continúan aún en Ceuta cuatro días después del episodio donde hasta sesenta mil pudieron entrar por la frontera. En los acceso al Centro de Estancia Temporal de Inmigranes, donde su capacidad está completamente superada, ha habido incidentes por poder acceder a un trozo de pan.
Grupos de migrantes, especialmente jóvenes y menores, continúan en las calles y en zonas del litoral. En la playa de Fuentecaballo, un grupo de militares ha conseguido reagrupar esta mañana a unas cien personas que pernoctaban en la arena para su posterior traslado hacia la frontera con Marruecos. Asimismo, las fuerzas de seguridad han procedido a la detención de una persona que portaba un arma blanca.
La presencia militar y policial es constante en distintos puntos del litoral. En otras playas de la ciudad se concentran todavía al menos dos mil personas. Hasta allí se han desplazado efectivos militares provistos de agua y suministros básicos para prestar atención a quienes permanecen a la intemperie en condiciones extremas.
"No he venido para robar ni hacer nada malo, solo quiero trabajar. Pido perdón, la situación en África es muy difícil. Estamos muertos de hambre y de frío", declaraba uno de los jóvenes llegados a la costa, reflejando el drama humano de quienes aguardan sobre la arena.
Entre la población local se combinan muestras de pesar y reclamos de mayor protección institucional ante el alcance de la crisis. "Mucha pena me da de Ceuta, no nos merecemos que nos dejen como nos han dejado", señalaba un vecino, mientras otros sectores apuntan a la necesidad de reforzar de manera permanente la seguridad en la zona dada su relevancia estratégica en el control del Estrecho.
Para contener las entradas y consolidar el control del perímetro, se ha instalado una barrera neumática de 500 metros que se extiende desde el espigón del Tarajal. El Gobierno ha confirmado que el dispositivo especial alcanzará los 3.000 efectivos —sumando miembros del Ejército, la Policía Nacional y la Guardia Civil—, quienes permanecerán en la ciudad autónoma hasta que se restablezca por completo la normalidad.
Aunque de manera muy aislada algunas personas continúan intentando el cruce, la vigilancia constante y el sellado marítimo han reducido drásticamente las llegadas, mientras prosigue el retorno paulatino de quienes aún permanecen en territorio español.
La tragedia deja además un trágico balance en el mar: los últimos datos oficiales elevan a 72 el número de víctimas mortales, una cifra que las autoridades temen que pueda aumentar en las próximas horas. Por su parte, la frontera de Melilla se mantiene en calma y operativa, aunque sujeta a restricciones.