El gobierno británico compromete casi 12.000 millones de indemnizaciones para las víctimas de la sangre contaminada
ESCÁNDALO
La investigación concluye que la infección a más de 30.000 personas no fue un accidente
La sangre contaminada mató a 3.000 personas en la década de los años 70 y 80
El gobierno británico ha pedido perdón a las víctimas
Más de treinta años de lucha y denuncias, y seis años de investigación, concluyen que el Servicio Nacional de Salud del Estado británico transfundió sangre y productos sanguíneos infectados, en las décadas de 1970 y 1980. En algunos casos, el plasma provenía de donantes de alto riesgo, como reclusos o personas con hepatitis o VIH.
Más de treinta mil personas resultaron infectadas y más de tres mil murieron como consecuencia, no de un accidente, dice el principal investigador del caso, Brian Langstaff, sino de médicos y gobiernos sucesivos que ocultaron la verdad para salvar las apariencias y ahorrar gastos.
Es un día de vergüenza para el Estado británico, dice el primer ministro Sunak, que ha pedido perdón a las víctimas. Ahora se compromete a elevar a 12 mil millones de dólares el paquete de indemnizaciones que en 2022 fijó en poco más de 100 mil dólares para algunos afectados.