Así se gestó la invasión rusa a Ucrania
una año de guerra
La concentración de tropas cerca de la frontera desde 2021 anticipaba lo que para EEUU ya era una evidencia, que en febrero Rusia iba invadir Ucrania. El 21 de ese mes Rusia reconocía las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk El 24 comenzaron los bombardeos
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A las 3 de la madrugada (hora GMT) del 24 de febrero de 2022 el presidente ruso Vladimir Putin anunciaba la entrada de tropas rusas en territorio de Ucrania: comenzaba una "operación especial" que pretendía ser rápida pero que, a día de hoy, un año después, se ha cobrado más de 8.000 vidas civiles, incontables bajas militares, ha provocado 8 millones de refugiados y ha llevado al mundo a una escalada militar y una crisis económica como no se veía desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
La diplomacia estadounidense venía ya advirtiendo que la invasión era inminente. Esta fue la sucesión de acontecimientos (horas GMT) en el día en que comenzó la invasión de Ucrania y una vez más Europa quedaba desgarrada por la guerra
Tras años de tensiones entre Rusia y Ucrania, sobre todo desde la invasión de Crimea en 2014, el discurso de Putin, intolerante con la entrada de Ucrania en la UE y en la OTAN hacía presagiar que Moscú estaba preparando una invasión. La concentración de tropas cerca de la frontera desde noviembre de 2021 anticipaba lo que para EEUU ya era una evidencia, que en febrero Rusia iba invadir Ucrania. Ya el 21 de ese mes Rusia reconocía las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y el Consejo de la Federación rusa autorizó a Putin a utilizar la fuerza más allá de la frontera rusa. El 24 comenzaron los bombardeos
En su discurso de anuncio de la "operación militar especial" en Ucrania, Putin insta a los militares ucranianos a deponer las armas e irse a casa, y asegura que quienes lo hagan podrán abandonar libremente la zona de combates y volver con sus familias. El Gobierno ucraniano asegura que Ucrania se defenderá de la invasión y que ganará.
En la reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, recalca el objetivo marcado por Putin para justificar la invasión.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, acusa a Vladímir Putin de lanzar un ataque "no provocado e injustificado" contra Ucrania y de apostar por una "guerra premeditada" que provocará pérdidas "catastróficas".
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, impone la ley marcial en todo el país. Rusia cierra el espacio aéreo a las aeronaves civiles en su frontera occidental con Ucrania y Bielorrusia, según un aviso emitido por las autoridades de aviación rusas.
Los líderes de la Unión Europea (UE) acuerdan nuevas sanciones contra Rusia por la invasión de Ucrania, que afectan al sector financiero, la energía, los bienes de doble uso, el transporte o los visados.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informa de la muerte de 137 ucranianos durante el primer día del ataque ruso contra el país.
UN AÑO DE GUERRA
El ejército ruso ocupa el 18% de Ucrania, ha perdido un tercio de lo ocupado en un principio pero sigue presente en toda la franja este de norte a sur, en las regiones de Donesk, Lugansk, Jersón y Zaporiya. No hay grandes victorias sobre el terreno, el ejército ucraniano está hoy más cerca de Zaporiya pero el ruso ha logrado romper el frente en la ciudad de Kremina
En un claro intento de acelerar su victoria Vladimir Putin anunciaba este jueves que desplegará armas atómicas, las más modernas y de más largo alcance.
La guerra se ha cobrado la vida de 13.000 soldados ucranianos, no es posible saber la cifra de las bajas rusas porque no el Kremlin no las da pero según la inteligencia británica han perdido 60.000 soldados.
Las cifras de la guerra dejan 8.000 civiles asesinados, 6 millones de desplazados dentro del país, 8 millones de mujeres, niños y ancianos refugiados fuera, un auténtico éxodo. Diecisiete millones de ucranianos necesitan ayuda humanitaria, la población vive sometida a las alarmas antiaéreas, a los cortes de agua y de luz, a la pérdida de seres queridos, tierras, hogares y trabajos…
La poderosa Rusia aguanta bien el envite, las sanciones no han causado el augurado apocalipsis financiero, su economía solo se contraído un 2,2%, el desempleo es muy bajo, la construcción va en aumento, las cosechas son abundantes y el FMI pronostica que van a crecer rápido y bien este año.