Entierros en soledad
estado de alarma
Entierros sin velatorios, sin familiares y sin comitiva.
Es la nueva realidad tras la prohibición por parte del Gobierno andaluz de las restricciones por el coronavirus
Entierros sin velatorios, sin familiares y sin comitiva. Es la nueva realidad tras la prohibición por parte del gobierno andaluz de las restricciones para estas ceremonias.
Una situación difícil de asumir por quienes querrían estar cerca de sus seres queridos en momentos de tanto pesar.
El tanatorio sin dolientes, parientes, ni amigos. Una situación inconcebible en pueblos pequeños como este de Jamilena de apenas 1.000 habitantes, donde los entierros suelen ser multitudinarios.
Solo las empleadas de la funeraria transitan por el tanatorio para hacer su trabajo. Ni acompañamiento, ni pésame, ni velatorio familiar, lo más difícil de sobrellevar.