Se eleva a 19 el número de españoles fallecidos en los terremotos de Venezuela
Nuevo balance
ACNUR alerta de que la situación humanitaria se deteriora rápidamente en el país, mientras los socorristas intensifican la búsqueda tras detectar indicios de supervivientes en La Guaira.
La cifra de españoles fallecidos en el doble terremoto de Venezuela asciende ya a 19, según la actualización hecha a mediodía de este martes por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que ha rebajado los desaparecidos a 131 y ha mantenido en 12 los localizados bajo los escombros. Albares ha confirmado que este miércoles saldrá hacia Venezuela el hospital de campaña de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) con el equipo START (Equipo Técnico de Ayuda y Respuesta en Emergencias) que se va a unir a los esfuerzos de los rescatistas españoles del personal de ayuda de emergencia de la AECID, sobre el terreno ya desde hace varios días.
El titular de Exteriores, que ha trasladado su pésame y solidaridad a los familiares y amigos de las víctimas, ha afirmado que España va a seguir manteniendo, "por supuesto", la ayuda de emergencia y ayudando a la reconstrucción en el momento en el que sea necesario el hospital de campaña, tal y como ha hablado con el canciller venezolano. "Es algo absolutamente fundamental en Venezuela porque las cifras de heridos también están creciendo de manera constante", ha manifestado Albares, que ha añadido: "España, el pueblo español, el Gobierno de España estará junto al pueblo venezolano tanto tiempo como sea necesario". Asuntos Exteriores insiste en que todas las líneas de emergencia consular, que se pueden consultar en redes sociales del ministerio y de la Embajada en Caracas, están abiertas y se pide a los españoles en Venezuela que las utilicen.
Según las últimas cifras oficiales, el doble terremoto ha dejado al menos 1.719 muertos, así como 5.034 heridos, 15.866 damnificados y 855 edificios afectados, de los cuales "189 sufrieron un colapso total". Los equipos de socorristas llegados desde diferentes países intensifican las labores de búsqueda entre los escombros de los edificios derruidos tras detectar indicios de sobrevivientes en La Guaira, uno de los estados más afectados.
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), que está coordinando la respuesta en cuanto a protección y refugios para los damnificados de los terremotos, ha alertado de que la situación humanitaria en las zonas afectadas "se ha deteriorado rápidamente". Sus equipos están observando "una grave escasez de alimentos, el colapso de los servicios básicos y un aumento de los riesgos de protección para la población desplazada". Sus primeras evaluaciones sobre el terreno -realizadas los pasados días 26 y 27 en los estados de La Guaira, Distrito Capital, Miranda, Aragua y Carabobo- confirman que hay un aumento de la vulnerabilidad de la población desplazada.
Según las cifras actualizadas, cerca de 16.000 personas han resultado afectadas de tal modo que han debido buscar un lugar alternativo para vivir, aunque no todas lo han conseguido y deben permanecer en las calles. "La mitad de las personas evaluadas se refugia en viviendas de familiares o vecinos, mientras que un 39 % permanece en calles y espacios públicos y el resto en iglesias, escuelas o instalaciones improvisadas que no cumplen los estándares mínimos de protección, privacidad o higiene", señaló en Ginebra la portavoz de ACNUR, Carlotta Wolf.
Asimismo, el 17 % de los encuestados reportó la presencia de menores no acompañados o separados de sus familias, por lo que el Grupo de Protección de Naciones Unidas -liderado por ACNUR, pero en el que también participan otras agencias de la ONU, como Unicef- ha puesto en marcha una campaña en favor de la identificación, localización y reunificación familiar. Wolf indicó que en colaboración con Caritas se ha habilitado un centro para la recepción y almacenamiento de donaciones para facilitar la distribución de asistencia.
Un responsable del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Venezuela declaró que se está produciendo un "caos logístico" por la cantidad de personas que intentan con buena voluntad aportar ayuda de forma espontánea e invocó a que haya una organización logística para respetar la dignidad de las personas y una adecuada distribución de la ayuda.