El consumo mundial de drogas crece un 34 % en diez años y la producción de cocaína se cuadruplica

DÍA DE LA LUCHA CONTRA LAS DROGAS

El Informe Mundial sobre Drogas 2026 difundido por la ONU revela que al año mueren medio millón de personas a consecuencia del consumo de estupefacientes y que solo uno de cada doce adictos recibe algún tipo de tratamiento.

26 jun 2026 - 15:07

Naciones Unidas alerta del aumento de la producción y el consumo de drogas. El Informe Mundial sobre Drogas 2026 difundido por la ONU este viernes pone de relieve datos muy preocupantes: en la última década ha aumentado un tercio el número el consumidores en todo el mundo, las drogas son cada vez más potentes y peligrosas. Tanto que al año mueren en torno al medio millón de personas a consecuencia de su consumo. Y solo uno de cada 12 adictos tiene tratamiento.

El cannabis es la sustancia más consumida (256 millones de personas), seguido de los opioides, las anfetaminas, la cocaína o el éxtasis. El consumo de cocaína se ha disparado un 38% en los últimos diez años. El informe de la ONU también refleja la proliferación de nuevas sustancias. Son las drogas sintéticas, de las que se han detectado hasta 755 en el mercado en esta década. El informe se ha publicado coincidiendo con la conmemoración este vienes, 26 de junio, del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas.

El consumo de drogas crece un 34 % en una década y alcanza los 331 millones de usuarios en 2024, un número récord y un tercio más que hace una década, impulsada por el auge del cannabis, la cocaína y los opioides sintéticos, mientras que la mayoría de quienes padecen trastornos por adicción sigue sin acceso a tratamiento.

Las 331 millones de personas equivalen al 6,2 % de la población de entre 15 y 64 años del mundo y supone un crecimiento del 34 % respecto a las cifras de 2014, cuando era el 5,2 % de la población mundial de esa edad, señala el Informe Mundial sobre Drogas 2026. Aunque parte de ese crecimiento se explica por un aumento demográfico mundial, de alrededor del 10 %, también se debe a un crecimiento del consumo.

Chloe Carpentier, autora principal del estudio, señaló en rueda de prensa que el aumento del número de consumidores se explica, en parte, por un mejor conocimiento de la situación, gracias a que cada vez más Estados, especialmente en África, aportan datos más completos.

El documento, elaborado con los datos más recientes disponibles, no hace estimaciones propias sobre las muertes relacionadas con el consumo de drogas, pero cita las de un estudio, 'Global burden of disease', que las sitúa en 492.000 en 2023.

El cannabis sigue siendo, con diferencia, la droga más popular con 256 millones de consumidores en 2024, seguido de los opioides (63 millones), las anfetaminas (32 millones), la cocaína (25 millones) y el éxtasis (21 millones). El cannabis alcanzó los 256 millones de consumidores en 2024, un 40 % más que hace diez años, con una prevalencia global del 4,8 %.

Norteamérica presenta los niveles más altos de consumo y el informe de la ONU lo relaciona con las políticas de legalización del cannabis en más de una decena de estados de EEUU y en la vecina Canadá, así como a una menor percepción del riesgo, pese a la proliferación de tipos de cannabis cada vez más potentes.

Los opioides, con 63 millones de consumidores, son el tipo de droga más letales y son responsables de la inmensa mayoría de las muertes directamente atribuidas al consumo de narcóticos, en su gran mayoría por sobredosis. Esta familia de estupefacientes está especialmente extendida en Asia, así como en América del Norte, donde en EEUU se han registrado cientos de miles de muertes por sobredosis en la última década, especialmente debido al fentanilo.

En el caso de los estimulantes, las anfetaminas suman 32 millones de consumidores, siendo la metanfetamina la droga más citada entre las personas que acuden a programas de tratamiento en Asia Oriental y Sudoriental, mientras que Norteamérica es otra región con un gran consumo.

La cocaína alcanza los 25 millones de usuarios, un 38 % más que en la última década, con sus principales mercados en América y Europa. El aumento del consumo de cocaína está relacionado con que su producción se ha multiplicado por cuatro en la última década, hasta más de 4.000 toneladas de droga pura en 2024.

El grupo de las drogas del tipo éxtasis y otros alucinógenos análogos suma alrededor de 21 millones de consumidores mundiales y, en conjunto, su empleo se ha extendido por todos los continentes, aunque América y Asia concentra el mayor número. El perfil del consumidor es mayoritariamente joven, de entre 15 y 34 años, y en alrededor de 75 % de los casos se trata de hombres. Sin embargo, debido a distintos factores, las mujeres presentan una progresión más rápida hacia la dependencia y hacia trastornos graves.

El tratamiento de los consumos problemáticos de drogas es muy limitado: solo una de cada 12 personas recibe atención, cifra que desciende a una de cada 23 en el caso de las mujeres, lo que supone una importante brecha de género en la respuesta sanitaria global.

La producción mundial de cocaína se cuadriplica en una década y supera las 4.000 toneladas

La producción mundial de cocaína pura alcanzó en 2024 un récord de más de 4.000 toneladas, cuatro veces más que hace una década, mientras los narcotraficantes intentan ampliar sus mercados en África y Asia, y emplean cada vez métodos más sofisticados para abastecer una demanda que alcanza ya los 25 millones de consumidores.

El aumento de la producción de cocaína está relacionada con la ampliación de los cultivos, que en 2024 alcanzó las 385.000 hectáreas en América del Sur, y a los métodos más eficientes para convertir las superficies cultivadas en cocaína. Sudamérica es el origen de esta droga y acapara el 64 % de las incautaciones mundiales, la proporción más alta registrada desde 1984. En 2024 se intervinieron más de 2.400 toneladas de cocaína en todo el mundo.

En Europa Occidental se ha detectado la tendencia de que los cargamentos de cocaína se están desviando desde grandes puertos muy vigilados como Amberes (Bélgica), Róterdam (Países Bajos) y Hamburgo (Alemania) hacia otros de menor tamaño en Francia, Portugal y España. Además, los narcotraficantes han ajustado sus tácticas y, en lugar de grandes envíos concentrados, optan cada vez más por fragmentar la mercancía en alijos más pequeños, de hasta 150 kilos, que ocultan en estructuras del propio contenedor, como techos, suelos o compartimentos tras los paneles.

Según los expertos de la ONU, la disponibilidad de cocaína aumentó en los mercados, lo que llevó a que los precios disminuyeran durante 2024 en varios países en las rutas de tránsito hacia Europa y Norteamérica. América del Sur ya no es solo el origen de la producción sino también un importante mercado, al albergar a cerca de una quinta parte de los usuarios mundiales. En 2024, se estima que 25 millones de personas consumieron cocaína en todo el mundo, lo que representa un aumento del 38 % en comparación con la década anterior.

A escala global, el 70 % de esta droga destinada a América, Europa Occidental y Australia, y los expertos de la ONU consideran que Asia, el continente más poblado, tiene un gran potencial para elevar la demanda de cocaína.

Para dar salida a la enorme producción, los cárteles emplean métodos cada vez más sofisticados, entre ellos los 'narcosubmarinos', unos sumergibles que hasta hace poco se empleaban sólo para rutas por el Caribe o en el Pacífico, cerca de la costa americana. Construidos en fibra de vidrio o madera para eludir los radares, ya son una herramienta habitual del narcotráfico en la ruta transatlántica hacia Europa, con capacidad para transportar hasta 10 toneladas de cocaína. Entre 2023 y 2025, se documentaron al menos seis casos de semisumergibles llegando a las costas ibéricas, incluyendo una histórica incautación de 6,5 toneladas de cocaína a unas 500 millas náuticas al sur de las islas Azores.

Alerta sobre la proliferación de cócteles de drogas adulteradas entre los jóvenes

La ONU advierte sobre la expansión de cócteles de drogas adulteradas que, bajo nombres y apariencias engañosos, representan un grave riesgo para la salud, especialmente entre los jóvenes. El Informe Mundial sobre Drogas destaca la expansión de estos cócteles de múltiples sustancias que se venden como productos únicos, pero que en realidad suponen un policonsumo de drogas muy peligroso.

La ONU subraya que el contenido impredecible de estos combinados, en muchas ocasiones con nombres y formatos que buscan hacerlas atractivas entre los jóvenes, supone una "ruleta rusa" y dificulta mucho el tratamiento en caso de una urgencia. "Los consumidores no saben qué han tomado, pero tampoco el personal sanitario que le atiende en caso de una urgencia", explica la autora principal del documento, Chloe Carpenter.

Estas combinaciones de drogas suponen un enorme desafío médico, según el informe, debido a que el personal sanitario se enfrenta, por ejemplo, a sobredosis atípicas que no responden a los antídotos tradicionales, como la naloxona. En América y Europa, una de las sustancias más extendidas es el 'tusi', conocido popularmente como 'cocaína rosa', pese a que casi nunca contiene cocaína. En realidad suele ser una mezcla de distintas sustancias sedantes, estimulantes y alucinógenas como la ketamina, la metanfetamina y el MDMA, a la que en algunos casos se añaden opioides sintéticos muy potentes como fentanilo o nitazenos, lo que aumenta su riesgo.

En África Occidental, el 'kush', una droga fumable muy barata y adictiva, compuesta por cannabinoides sintéticos y opioides potentísimos como los nitazenos, ha generado una grave crisis sanitaria. Su impacto ha sido tal que países como Liberia y Sierra Leona declararon el estado de emergencia en 2024 ante el aumento de muertes entre los jóvenes debido a su consumo.

En Costa de Marfil se ha detectado el 'kadhafi', una mezcla del analgésico tramadol con bebidas energéticas y alcohol; mientras que en Sudáfrica existe en 'nyaope', que combina cannabis, heroína y fármacos antirretrovirales.

En Asia Oriental y Suroriental circula la denominada "agua de la felicidad", un producto líquido que oculta combinaciones de ketamina, metanfetamina, cafeína y benzodiazepinas. También circulan en espacios de ocio nocturno en Asia las llamadas "piruletas de fiesta" con distintas combinaciones de drogas sintéticas.

El informe alerta también sobre nuevas formas de consumo de drogas por medio del vapeo con cigarrillos electrónicos. En Norteamérica y Europa se han detectado cartuchos con cocaína, heroína y cannabinoides sintéticos, mientras que en otras regiones se han hallado algunos que contienen opioides como los nitazenos, mucho más potentes que el fentanilo.

En Asia preocupa especialmente la aparición de los llamados 'K-pods', que contienen ketamina mezclada con etomidato, un anestésico hospitalario que provoca una pérdida rápida de conciencia al ser inhalado.

También te puede interesar

Lo último

stats