El Congreso convalida el decreto de "nueva normalidad"
Con los votos a favor de PP, PSOE, Unidas Podemos, PNV y Ciudadanos. El ministro Salvador Illa ha sido el encargado de defender la normativa que estará en vigor mientras dure la crisis sanitaria.
El uso obligatorio de mascarillas, los planes de contingencia ante posibles rebrotes, las competencias autonómicas o el refuerzo de la atención primaria son algunos de los aspectos más destacados del decreto.
El Partido Popular ha votado este jueves en el Pleno del Congreso de la convalidación del decreto que regula la 'nueva normalidad' tras la crisis del coronavirus.
El decreto de la "nueva normalidad" ha recbidio en el Congreso los votos a favor de PP , PSOE y Unidas Podemos (socios de gobierno) y los de sus aliados en las prórrogas del estado de alarma, en especial Cs y PNV,
En el Congreso la sesión de control ha mostrado que el tono de la confrontación se ha rebajado. El líder de la oposición ha ofrecido negociar grandes acuerdos a Pedro Sánchez. El presidente ha puesto condiciones a la negociación con los populares. La política nacional baja el tono pero sigue sin alcanzar grandes pactos. Pablo Casado vuelve a tender la mano a Pedro Sánchez.
Pablo Casado, tanto en la jornada del martes como en la de ayer miércoles, afirmó que su partido estaba "dispuesto" a apoyar el decreto de nueva normalidad si el Ejecutivo aceptaba algunas de sus propuestas de refuerzo del sistema sanitario, muchas de ellas recogidas en lo que ha llamado "el Pacto Cajal", en homenaje al médico e investigador Santiago Ramón y Cajal.
Después, en el Congreso, en la sesión de control al Gobierno, dijo que el PP "puede" dar su "ok" al compendio de medidas de ese decreto, sin precisar más.
Decreto que, aunque ya está en vigor, debe superar el trámite de la convalidación o derogación del pleno del Congreso, que es lo que tendrá lugar este jueves.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha sido el encargado de defiender las medidas recogidas en la norma. Illa ha recordado que el virus del COVID-19 "sigue ahí" y "no ha desaparecido", por lo que ha pedido el voto favorable de los grupos políticos para este decreto que estará en vigor hasta que el Gobierno establezca el fin la crisis sanitaria.
Entre sus estipulaciones, está la distancia de seguridad de 1,5 metros y, si no es posible, la obligatoriedad de las mascarillas en la vía pública, en espacios al aire libre y en espacios cerrados de uso público o que se encuentren abiertos al público, así como en los transportes "en condiciones económicas no abusivas".
El incumplimiento del uso de mascarilla será sancionado con multas de hasta 100 euros y serán las comunidades autónomas y las entidades locales a las que les corresponderá las funciones de vigilancia, inspección y control. Igualmente, el Decreto recoge la declaración expresa del COVID-19 como enfermedad de declaración obligatoria urgente.
Según el ministro, la 'nueva normalidad' resulta "esencial para facilitar la prevención y actuación ante posibles brotes" y "contribuye a la coordinación de las administraciones sanitarias". "Son medidas necesarias, proporcionadas y con un alto grado de consenso con las comunidades autónomas", ha añadido.
La diputada del PP Ana Pastor ha reprochado al Gobierno que "una parte" de la gran incidencia del COVID-19 "se podría haber evitado". "No es casualidad que tengamos unas cifras terribles y el mayor número de sanitarios contagiados", ha criticado, añadiendo que el Gobierno "minimizó" las alertas internacionales: "No funcionó el sistema de alerta epidemiológica y tampoco el Ministerio".
El diputado de Ciudadanos Edmundo Bal ha aplaudido la colaboración con el Gobierno en la redacción del Real Decreto, en la que ha participado el grupo 'naranja'. No obstante, ha reclamado que el Decreto se tramite como Proyecto de Ley, se desarrolle una aplicación para el seguimiento de casos, se compren máquinas para realizar test masivos y se baje al 4 por ciento el IVA de las mascarillas.
En contraste, el diputado de VOX Juan Luis Steegmann ha cargado contra el Gobierno: "Son los sanitarios los que han salvado vidas, no el Gobierno. Ustedes tardaron en reaccionar. No cumplieron su deber de cuidar a los españoles". Por ello, ha pedido una "sanidad unitaria y fuerte, y no un estado débil en manos de un Gobierno incompetente". Sobre el Decreto, ha criticado que "ni siquiera se regula correctamente el uso de mascarillas".
El Decreto introduce el deber de las CCAA de suministrar información cuando se produzcan situaciones de emergencia para la salud pública, para garantizar la adecuada coordinación entre las autoridades sanitarias y reforzar el funcionamiento del Sistema Nacional de Salud. Además, deberán continuar facilitando los datos necesarios para el seguimiento y la vigilancia epidemiológica del COVID-19, así como la situación de la capacidad asistencial y necesidades de recursos humanos y material.