El comisario que trabajaba para Cospedal admite pagos con fondos reservados al chófer de Bárcenas
AUDIENCIA NACIONAL
Sergio Ríos, que trabajaba como conductor de la familia Bárcenas, admite en el juicio de la trama Kitchen que Villarejo le captó para informar de todos los movimientos y actividades de la mujer del extesorero del PP.
La Audiencia Nacional ha retomado este miércoles el juicio por el 'caso Kitchen' y en él ha prestado declaración como acusado el comisario Andrés Gómez Gordo, que fue jefe de seguridad de la secreteraria general del PP, María Dolores de Cospedal. Gómez Gordo, que se enfrenta a 15 años de cárcel, ha reconcodio que pagó con fondos reservados al chófer de Luis Bárcenas pero que lo hizo por orden del DAO de la Policía Nacional Eugenio Pino.
En la sesión de este miércoles también ha declarado como acusado Sergio Ríos, el fuera chófer de la familia Bárcenas. Ha reconocido que fue el excomisario Villarejo quien le captó como confidente, pero ha negado haberle entregado ninguna documentación. Ríos, que se enfrenta a 12 años y medio de prisión, ha confirmado que cobraba un sueldo con cargo a los fondos reservados.
En su declaración, Sergio Ríos, el exchófer de Luis Bárcenas, ha admitido como acusado en el juicio por la 'Operación Kitchen' que informó al comisario jubilado José Manuel Villarejo sobre las actividades de Rosalía Iglesias, la esposa del extesorero del PP. Así lo ha relatado ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la presunta operación parapolicial orquestada por el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información sensible a Bárcenas y obstaculizar las investigaciones sobre la existencia de una contabilidad opaca en el seno del partido.
El exchófer de Bárcenas ha contado este miércoles al tribunal que fue captado por Villarejo como confidente de la Policía Nacional, que le pidieron que "no obstacularizara los seguimientos" a Rosalía Iglesias y que "facilitara los lugares a donde" llevaba a la esposa de Bárcenas, así como "las personas con las que se reunía, los números de teléfono que pudiera tener de prepago y las matrículas de los vehículos" que utilizaban. "Las mismas labores de un conductor, pero simplemente informar cómo parte de trabajo", ha descrito Ríos, para quien la Fiscalía reclama 12 años de prisión.
El entonces chófer de Bárcenas ha relatado que, en un primer momento, fue el comisario Enrique García Castaño, para quien la causa se archivó por motivos médicos, quien trató de captarle como fuente, pero pensó que "era un detective privado" porque "en ningún momento se identificó como policía". Ríos llamó entonces al comisario Andrés Gómez Gordo, también acusado en este juicio, al que había conocido con anterioridad y quien le trasladó que le iba a presentar a un comisario. Ha afirmado que se reunió con Gómez Gordo en un descampado y este le presentó a Villarejo, aunque él no supo quien era "hasta después de muchos años" porque el comisario jubilado se presentó como "Tomy".
Villarejo, según ha relatado Ríos en el juicio, le dijo que era "captador de fuentes" y que sería su "controlador" si aceptaba colaborar con la Policía. El exchófer ha indicado que fue en la segunda reunión con Villarejo cuando aceptó "colaborar con la Policía Nacional". Asimismo, ha asegurado que el comisario jubilado le explicó que "había una figura dentro del Cuerpo Nacional de la Policía, que era el confidente momentáneo, o sea, para una única operación".
Según la versión de Ríos, Villarejo le proporcionó "unos teléfonos ilocalizables y sin internet" que en el argot policial se conocen como "canutos". A través de ellos informaba de "cualquier tipo de problema que tuviera" o de "algún tipo de sospecha" sobre temas relacionados "con los testaferros", de "una reunión" o de "una cena con personas de aspecto nórdico", ha detallado Ríos. Tambiéb ha asegurado que se comunicaba con Villarejo "al final de la tarde del día, a los dos días o cada tres días" y que en alguna ocasión se reunían en puntos acordados.
El comisario Gómez Gordo asegura que fue él quien le presentó a Villarejo al exchófer de Bárcenas y reconoce pagos
En la sesión de este miércoles también ha declarado en el juicio el comisario Andrés Gómez Gordo, quien ha confirmado que fue él quien presentó al comisario jubilado José Manuel Villarejo y al entonces chófer de Bárcenas, al tiempo que ha reconocido pagos a Sergio Ríos "por orden" del director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional en ese momento, Eugenio Pino.
Gómez Gordo ha apuntado que ese era "el momento álgido de la guerra de comisarios", refiriéndose a "la lucha entre Marcelino -Martín Blas, exjefe de la Unidad de Asuntos Internos- y Villarejo". "Entendí que era por eso. No le pedí ninguna explicación y reconocí en instrucción que le había pagado por orden del DAO", ha precisado.