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Málaga y el Mirandés igualaron a cero golesen un partido con dos partes diferentes, donde el VAR fue protagonista con tres goles anulados, uno al equipo blanquiazul y dos al conjunto burgalés.
Se presentaron en un estadio de La Rosaleda 15 meses después con público, dos equipos muy renovados, con nuevos entrenadores y un conjunto blanquiazul cargado de jóvenes jugadores, dos de ellos Roberto y Kevin, con la misión de marcar.
Y fue el malagueño Kevin, por la izquierda, el que creaba acciones merecedoras de gol, incluso con un disparo al larguero.
El Mirandés, a pesar de la fuerza malaguista, defendía con firmeza su portería y en alguna ocasión ponía la incertidumbre y en evidencia al blanda zaga local.
Los minutos transcurrían y el marcador mantenía el 0-0 inicial, aunque en el Málaga cada vez que atacaba, sobre todo por la banda del malabarista Kevin, se intuía que el gol podía llegar en cualquier momento.
El entramado defensivo del Mirandés era claro, aunque a balón parado sufría, y tras una falta, el central Juande Rivas remató de cabeza consiguiendo batir al guardameta Raúl Lizoain, pero el gol después de revisarlo el VAR fue anulado por fuera de juego.
El Málaga seguía insistiendo con los jóvenes Kevin y Roberto, presionando en el centro del campo, y sin esa pizca de suerte necesaria para desmembrar a un Mirandés veterano, con oficio, que se hizo con el partido por el bajón físico de los malaguistas.
El conjunto burgalés mucho mejor que el Málaga buscaba el gol, lo tuvo Rey, con un lanzamiento al poste y seguidamente le anularon un gol al delantero Iñigo Vicente por falta al defensor Ismael Casas, también con revisión del VAR.
Insistía el Mirandés y en el descuento anota de nuevo, esta vez Hassan, pero el colegiado Pulido Santana, revisa en su monitor la jugada y vuelve a anular el gol por falta anterior al defensor Juande.
0-0 y de nuevo protagonista el Var para un Málaga, que duró 70 minutos y fatídico para el Mirandes, peleón y que fue mejor durante 20 minutos.