Arabia Saudí le echa una mano a España empatando con Uruguay
Resumen del Mundial
En el otro partido del grupo de España, el 1-1 entre los rivales que le quedan a 'La Roja' hace que los de Luis de la Fuente puedan empezar de cero. A estos dos inesperados resultados se sumó otro, el empate a uno de Bélgica frente a Egipto. La jornada la cerraba una Irán cuyo himno fue abucheado frente a Nueva Zelanda en un entretenido encuentro que acababa 2-2.
El quinto día del Mundial 2026 fue el de los empates: España no pudo pasar del 0-0 con la debutante Cabo Verde, en el primer partido sin goles del torneo; Arabia Saudí casi repite ante Uruguay el resonante triunfo de 2022 sobre Argentina, aunque al final pactó 1-1, mismo resultado del Bélgica-Egipto, mientras el partido que cerró la fecha fue el más emocionante y culminó 2-2 entre Irán y Nueva Zelanda.
El empate de España ha pasado de la tragedia a la calma gracias a que horas después, en el otro partido del grupo, Arabia Saudí era capaz de empatar con Uruguay, selección llamada a disputarle el primer puesto a 'La Roja' y así evitar en la eliminatoria a Argentina, teórica campeona de grupo, aunque aún no ha debutado para pulsar sus sensaciones.
Con tales resultados, está claro que todo se resolverá para España y también para Uruguay en su enfrentamiento en la última jornada. Y es que los uruguayos empataron y gracias, porque los saudíes se pusieron en ventaja a los 40 minutos con un tanto del central Abdulelah Al-Amri, que facturó un rebote del portero Fernando Muslera. y no igualaron hasta el minuto 80 tras una vigorosa reacción de la Celeste a partir del segundo tiempo haciendo al portero Mohammed Al Owais, la figura del partido jugado en Miami como el meta Vozinha, de Cabo Verde, lo fue frente a España. El autor del tanto fue Maxi Araújo, extremo del Sporting de Portugal.
Por otro lado, en otra de las sorpresas del día, Bélgica no pasó del empate ante Egipto que hizo casi todo bien. Superior en el primer tiempo de su debut, cuando Amam Ashour puso de rodillas a Bélgica en el minuto 20 e ilusionó a un país con lo que pintaba como su primer triunfo mundialista. Los Faraones derrocharon organización para recuperar el balón y salir de la presión de los Diablos Rojos con transiciones vertiginosas. Con esos argumentos pudieron ampliar a la contra.
Pero la historia en el primer partido del Grupo G comenzó a cambiar a partir del ingreso a los 65 minutos de Romelu Lukaku, el máximo goleador de la historia de la selección belga. Apenas 14 segundos después de haber pisado la cancha del estadio de la ciudad de Seattle, el jugador del Nápoles, justo antes de la pausa de hidratación, impuso su físico para hacerse con un espacio en el área del portero Shobeir. No necesitó tocar el balón, pero en el afán de despejar el peligro Mohamed Hany propició el empate. Tercer autogol en el Mundial.
En el Estadio de Los Ángeles, en una cálida noche, el público abucheó el himno de Irán que no se amilanó y firmó un empate a dos igulando a una Nueva Zelanda, que siempre se puso por delante con doblete de Elijah Just. Igualaron ambas ventajas parciales Ramin Rezaeian y Mohammad Mohebi. El resultado deja a todos igualados y con las mismas ilusiones de pasar de ronda.