COMUNICADO
COMUNICADO

Carolina Marín se retira y no jugará en el Europeo de Huelva

La onubense ha emitido un comunicado en el que asegura que ha tomado esta decisión para priorizar su rodilla: "Ha llegado el momento de escuchar su cuerpo".

"Quería que nos viéramos por última vez en una pista, pero no quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello", admite la onubense.

Adiós a una de las mejores deportistas españolas de la historia, oro olímpico en 2016, triple campeona mundial y siete de Europa.

CANAL SUR MEDIA 26 marzo 2026

La jugadora española de bádminton Carolina Marín, oro olímpico y triple campeona del mundo, puso este jueves fin a su carrera deportiva a los 32 años, un recorrido que le ha llevado a encumbrar a este deporte minoritario en España a lo más alto, y marcado por tres graves lesiones de rodilla, la última la que le ha abocado a esta retirada.

"Tras un proceso de reflexión y priorizando el bienestar de su rodilla -como ya adelantó que sería su prioridad absoluta en esta etapa-, Carolina ha decidido que es el momento de escuchar a su cuerpo. Aunque la ilusión de competir en su casa, era un motor emocional inmenso, la salud y la calidad de vida futura prevalecen sobre la alta competición", indicó el comunicado del departamento de prensa de la onubense.

Esta ya había anunciado el miércoles que había "tomado" una decisión de cara a participar en el Europeo que acoge el próximo mes de abril su Huelva natal, y aunque no estará finalmente, confirmó que sí acudirá a este evento durante la semana de la competición, donde llevará a cabo distintas acciones y eventos con el objetivo de devolverle a su ciudad el apoyo y el cariño recibido durante toda su carrera.

"Hola a todos. Hoy os quiero enviar un mensaje en el que quiero ser directa. Mi camino en el bádminton profesional ha terminado y, por tanto, no participaré en el Europeo de Huelva. Quería que nos viéramos por última vez en una pista, pero no quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello. Lo dije muchas veces y soy consecuente con mi decisión. Quería que mi final como jugadora hubiese sido de otra forma, pero en la vida las cosas no siempre pasan como queremos y tenemos que asumirlo", expresó Marín en un vídeo en su perfil oficial de 'X'.

La andaluza reconoció que, "en el fondo", sí que se retiró "en una pista", en referencia a su partido de las semifinales de los Juegos Olímpicos de París de 2024 donde sufrió su tercera grave lesión de rodilla en cinco años. "Entonces no lo sabíamos", apuntó.

"Este viaje no hubiera sido posible sin cada una de las personas que han formado parte de mi familia ni sin mi equipo. Gracias por no haberme dejado caer nunca, por estar a mi lado y por apoyarme en los momentos más duros. Gracias por vuestro amor incondicional y por no dejarme sola ni soltarme la mano. Gracias a mis patrocinadores también por no haberme abandonado y por entender que detrás de la imagen hay una persona", afirmó la onubense.

Esta quería que "el camino acabase en Huelva". "No con la raqueta en la mano, pero sí en la ciudad que me vio nacer, para cerrar un círculo de muchísimos años y estar allí para devolveros toda esa energía que me habéis dado durante todo este tiempo y vivir una semana inolvidable. Porque esa niña que descubrió el bádminton y quiso ganarlo todo, hoy es feliz y vuelve a su casa", prosiguió Marín.

La campeona olímpica deja su "pasión muy orgullosa de todo" lo que ha conseguido. "Pero más que por los títulos, es por haberme ganado el respeto del mundo del deporte, tanto dentro como fuera de la casa. Y por haber logrado que el bádminton sea reconocido, visto y practicado en mi país, no puedo pedir nada más", remarcó.

"Ahora empiezo un nuevo camino en el que intentaré devolver todo el apoyo que he recibido de la sociedad y trataré de seguir defendiendo los valores del deporte por encima de todo. Gracias por vivir a mi lado un viaje maravilloso", sentenció la española.

UN CARRERA PLAGADA DE ÉXITOS E INFORTUNIOS

Carolina Marín deja el mundo del deporte después de haber colocado a un deporte minoritario y con poca tradición en España como el bádminton en lo más alto gracias a numerosos éxitos que podrían haber sido incluso posiblemente más de no haber sufrido tres graves lesiones de rodilla, la última de ellas cuando apuntaba a pelear en París por su segunda medalla de oro olímpica.

Con apenas 8 años descubrió este deporte gracias a una compañera de colegio en Huelva y desde entonces empezó a labrar una leyenda en este deporte, dominado por las jugadoras asiáticas con mano de hierro hasta su irrupción. Campeona de España a los 13 años, posteriormente conoció a Fernando Rivas, el entrenador con el que desarrolló toda su carrera y que sacó el máximo partido de una jugadora de un marcado carácter competitivo, a la que su madre apodaba 'la McEnroe'.

Pronto se hizo la dueña de Europa, con la conquista de siete títulos continentales (2014, 2016, 2017, 2018, 2021, 2022 y 2023), dos de ellos ante la afición española, en Huelva (2018) y Madrid (2022), pero también trasladó ese mando más allá, logrando tres títulos de campeona del mundo en 2014, 2015 y 2018, siendo la tercera europea en hacerlo y rompiendo en 2014 con nueve ediciones de dominio de jugadoras asiáticas.

Pero sin duda, su mayor éxito se produjo en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016. Allí acudía como gran favorita para agrandar su leyenda con una medalla de oro histórica y Carolina Marín no falló, proclamándose campeona remontando a la india Sindhu V.Pusarla, a la que batió por 19-21, 21-12 y 21-15 para ser la primera jugadora no asiática en lograrlo.

Sin embargo, la carrera de la onubense ha estado marcada por las lesiones, todas ellas en la rodilla. La primera, el 27 de enero de 2019, mientras disputaba la final del Masters de Indonesia, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha.

Trabajó con exigencia y desgaste físico y mental para poder estar al año siguiente a su mejor nivel en los Juegos de Tokio, pero la trágica pandemia retrasó la cita y le dio más tiempo. Fue desgraciadamente en vano porque a poco más de un mes de la celebración de este evento, se volvió a lesionar, en la otra rodilla, y rompiéndose además los dos meniscos.

Marín fue capaz de rehacerse a este nuevo infortunio para volver a jugar y seguir siendo competitiva. A París 2024, tras ser un año antes subcampeona del mundo y volver a demostrar su calidad, llegó con opciones de optar a una nueva medalla y tenía al alcance al menos la plata cuando dominaba a la china He Bingjao en su semifinal por 21-14 y 10-7.

La jugadora onubense abandonó la pista llorando desconsoladamente en lo que fue el principio del fin de la carrera de una de las deportistas españolas más importantes de la historia, también Premio Princesa de Asturias de los Deportes en 2024.

ES NOTICIA