Voluntarios de Jaén piden medidas para frenar la muerte de aves migratorias en tendidos eléctricos
CONSERVACIÓN
Los miembros de la Sociedad Ibérica para el Estudio y Conservación de los Ecosistemas llevan una década con esta campaña.
Contabilizan los ejemplares electrocutados y localizan los puntos de la red eléctrica donde se debe intervenir para evitarlo.
En plena época de migración de las aves, un grupo de voluntarios de Jaén intensifica el control de los tendidos eléctricos en esta provincia. Preocupa la cantidad de ejemplares que siguen muriendo electrocutados, a pesar de las medidas protectoras que en su día adoptaron las compañías eléctricas.
Francisco Javier Pulpillo y Pedro Antonio Jódar son dos de los responsables esta campaña de la red de voluntarios de la Sociedad Ibérica para el Estudio y Conservación de los Ecosistemas y estos días intensifican su vigilancia en zonas especialmente sensibles a este problema.
Por ejemplo, lugares con vertederos cercanos, donde las aves tienen alimento asegurado, y que a la vez son zonas llenas de postes eléctricos. Sólo en una semana en Bailén se han localizado 32 cigüeñas electrocutadas.
Los voluntarios reconocen que las compañías eléctricas han tomado medidas para mejorar la situación pero consideran que son no son suficientes porque todavía mueren muchas aves electrocutadas.
Llevan diez años con este proyecto para localizar tendidos potencialmente peligrosos. Unas instalaciones que al año siguen provocando la muerte de 50.000 aves en su viaje migratorio hacia tierras más cálidas.