Solidaridad entre agricultores y ganaderos en plena sequía
Campo
Mil ovejas se alimentan de una plantación de brócolis abandonada por no poder regarla.
El agua no llega a los cultivos y tampoco a los animales.
La colaboración entre agricultores y ganaderos ha sido clave a lo largo de la historia de la humanidad.
En tiempos de dificultades, como las que ahora atravesamos a causa de la sequía, se demuestran aún más las ventajas de esta simbiosis.
Hemos encontrado un buen ejemplo en una plantación de brócoli, abandonada por no poder regarla. Su propietario la ha cedido a un pastor para que alimente a sus animales, que ya no tienen pastos.
Son unas mil ovejas, que pueden ahora salir adelante gracias a la solidaridad de quienes viven de la tierra.