Quique dirige su primer entrenamiento y confía en que "la afición vuelva a tener ilusión"
SEVILLA FC
El nuevo técnico sevillista ya ha sido presentado, trabajado por primera vez con sus jugadores y se toma este mismo martes en Granada con un partido vital por la permanencia.
Quique Sánchez Flores ya ejerce como nuevo entrenador del Sevilla. El tercero de la temporada, tras José Luis Mendilibar y Diego Alonso. A ver si a la tercera va la vencida, porque la situación deportiva es delicadísima. El club ha optado esta vez por la experiencia y le ha firmado hasta junio de 2025.
El debut con su nuevo equipo será este mismo martes. Y es un partido vital porque visita al Granada, un rival directo ahora mismo en la zona baja de la clasificación. El Sevilla está empatado a puntos con el Celta, que está en descenso.
Quique, que ha llegado con José Luis Oltra como segundo, sólo ha dispuesto de la sesión de la tarde del lunes para preparar un partido vital.
Su presentación también fue express y allí dijo que "esta oportunidad es emocionante" y que tiene clara "la envergadura de la situación" dado el pobre rendimiento y las dificultades que está ofreciendo el equipo.
"Tengo muchos vínculos con Sevilla, familiares y de amistad, y he sido partícipe de la historia de este club como socio, algo que cuando he venido como entrenador rival he sentido mucho. Agradezco a la directiva el que se haya fijado en mí para intentar cambiar las cosas", señaló.
El técnico madrileño espera que "una afición que siempre se vuelca con su equipo vuelva a tener ilusión" y desde ese apoyo "intentar revertir la situación" a un equipo que jugará "en función" de los jugadores con los que pueda contar. "He jugado con diferentes estilos dependiendo de la plantilla que he tenido a disposición, pero lo que sí quiero ver es un equipo competitivo, que los jugadores demuestren el nivel que verdaderamente tienen", advirtió.
De todos modos, tiene claro que "esto no se consigue en un solo entrenamiento. Cuando algo está mal, hay que tener la humildad para verlo y revertirlo. Habrá que echar las horas y el trabajo que haga falta para cambiar la dinámica. Para saber qué queremos, hay que conocer lo que tenemos", añadió el nuevo preparador del conjunto hispalense.
"Queremos transmitir emoción, pasión y esperanza de éxito, trabajar con la ilusión que en lo que creemos se consigue. El equipo no está bien mentalmente, ya que cuando no estas en tu nivel estás abatido y con pensamientos negativos. La intención es hacer que los chicos sientan todo lo contrario", remarcó el exfutbolista, que no duda en que se puede confiar en la "excepcional cantera" que siempre ha tenido el Sevilla para ayudar una plantilla marcada por las bajas.
Ahora, debe buscar la primera alegría sin tiempo en la visita de este martes al Granada. "Nunca he tenido dos días tan frenéticos, y menos que acaben con un partido al día siguiente, pero sabemos cuál es el escenario y la importancia del choque. Vamos a dar la cara, empujar con todo, y esperemos que lleguen días más estables para prepararnos más", subrayó.
"No me lo planteo como un reto personal, lo hago con la emoción de hacer algo que sirva para todo el club, no sólo para mi propio interés. Creo en la redención y pienso que hay que estar del lado del que quiere levantarse", expresó el técnico sevillista.