Juicio en Sevilla por maltratar y asesinar a su esposa delante de sus dos hijos
VIVÍAN EN OLIVARES
José Manuel, acusado de matar a su expareja Estefani hace dos años y medio en Olivares, ha declarado ante un jurado popular
La Fiscalía solicita 23 años de cárcel y la Junta, 30
El expolicía dominicano acusado de matar a su expareja ha declarado que se siente "plenamente responsable" del suceso y que está arrepentido, pero ha asegurado que la víctima "pudo defenderse perfectamente" y que él también luchó por su vida durante el "forcejeo". Reconoce que la mató con un cuchillo pero insiste que no fue premeditado.
Además, el acusado ha asegurado que la víctima "pudo defenderse perfectamente" y que él también luchó por su vida durante el "forcejeo".
La Fiscalía pide para él una condena de 23 años de cárcel por los delitos de asesinato y violencia habitual en el ámbito familiar, mientras que la Junta de Andalucía pide 30 años y la defensa reclama 4 por homicidio imprudente o 10 por homicidio doloso.
Con respecto a los hecho a enjuiciar, la Fiscalía considera en su escrito de acusación que el acusado y la víctima, que mantuvieron una relación sentimental fruto de la cual nacieron dos hijos, de siete y cinco años de edad, habían convivido en la República Dominicana y en el año 2012 llegaron a España, donde fijaron su residencia en la localidad sevillana de Olivares.
En este punto, asevera que, cuando vivían en la República Dominicana, el acusado "comenzó a controlar, aislar y humillar" a la mujer, y una vez en España esta situación "se agravó, pues llega incluso a amenazarla en febrero de 2016 con un arma blanca porque ella no quería mantener relaciones sexuales". Así, "a menudo el acusado le decía que se iba a llevar a los niños, le controlaba la ropa que se ponía, si se lavaba el pelo y cuando llegaba a casa la hacía desnudarse para ver si traía la ropa interior con flujo".
El Ministerio Público continúa relatando que, el día 16 de septiembre de 2016, la fallecida llegó al domicilio que compartían en la localidad aljarafeña de Olivares y, sobre las 22,50 horas, el acusado le dijo que "la había estado vigilando y que sospechaba que estaba con otro hombre", propinándole supuestamente varios puñetazos, destacando que, tanto en esta ocasión como en otras anteriores, "estaban presentes los hijos menores de la pareja".
"Ante esta situación y por el temor que el acusado" le producía, la víctima decidió separarse del mismo y se marchó en octubre de 2016 a otra vivienda en la misma localidad junto a sus hijos, indica la Fiscalía, que añade que el crimen tuvo lugar sobre las 12,30 horas del 16 de octubre de ese año, cuando la fallecida se encontraba con sus hijos en una vivienda de Olivares donde trabajaba cuidando de un matrimonio de ancianos.
De este modo, el encausado acudió en su vehículo a dicha vivienda para recoger a sus hijos, pero cuando la mujer salió junto a ellos a la puerta del domicilio, el acusado, "de forma sorpresiva y sin que se pudiera defender", cogió a su ex pareja por los pelos y la tiró al suelo, donde, "poniéndose encima de ella, le clavó repetidas veces" un cuchillo que llevaba, "el cual había cogido previamente con la intención de acabar con su vida", todo ello mientras los niños "lloraban y gritaban".
Según el Ministerio Público, la víctima, que falleció a consecuencia de las lesiones sufridas, "no tuvo posibilidad de defenderse ante lo sorpresivo del ataque y la superioridad física" del investigado, quien, tras cometer supuestamente el crimen, "se montó en su vehículo para huir del lugar", pero "al darse cuenta de que no llevaba a los niños, dio marcha atrás unos metros y les dijo que se montaran, lo cual hicieron".
Tras ello, concluye el relato de la Fiscalía, el acusado fue detenido por la Guardia Civil en el municipio cercano de Salteras a bordo de dicho vehículo.