José Luis Malagón consigue, a sus 84 años, ser reconocido como hijo de un empresario fallecido en 1963
"DESPIERTA ANDALUCÍA"
Un juzgado de Morón de la Frontera (Sevilla) ha dado la razón a este profesor jubilado que ha estado batallando durante 40 año. Una prueba de ADN ha sido la prueba definitiva. Ha contado todos los detalles de su historia en "Despierta Andalucía"
El Juzgado de Instrucción número 2 de Morón de la Frontera (Sevilla) ha dado la razón a un hombre de 84 años que llevaba más de cuatro décadas intentando demostrar que es hijo de un empresario fallecido en 1963, lo que ha conseguido finalmente mediante una prueba de ADN. Se cierra así uno de los procesos de paternidad más largos y complejos de la historia reciente de España.
José Luis Malagón, un profesor jubilado de 83 años, se muestra feliz de que la justicia haya puesto fin a una batalla que ha durado buena parte de su vida. En una entrevista en "Despierta Andalucía" ha dicho que han sido más de sesenta años luchando.
"Desde el fallecimiento de mi padre. Fue una sorpresa que yo quedara excluido porque en el pueblo se sabía, todo el mundo lo sabía. Él me pagó todos los estudios y desde mi nacimiento me atendió en todo, ropa, medicina, a través de personas intermedias como su ama de llaves. Yo suelo hablar que tuve un padre a distancia pero estaba pendiente", ha dicho.
El juzgado ordenó inicialmente la exhumación de hasta cinco cadáveres, aunque finalmente solo fue necesario tomar muestras de dos una vez en el cementerio. El denunciante inició en 2013 un proceso para realizar a un cadáver una prueba de ADN que certificase su paternidad y acceder a la herencia correspondiente.
El caso se inició tras la denuncia del posible hijo, nacido poco después de ser rechazada la madre al conocerse su embarazo, y tras una conversación casual que tuvo con un hombre en la Universidad de Sevilla, donde era profesor, que "le dijo que había sido el administrador de su padre, y que estaba dispuesto a certificar ante notario que sabía de su relación con él”.
Malagón contactó con el Bufete Osuna de Sevilla, cuyo abogado titular, Fernando Osuna, presentó una denuncia en 2013, tras haber intentando años atrás llegar a un acuerdo con la familia, sin éxito.
El 19 de julio de 2022 elevó un nuevo escrito ante el mismo juzgado ante los pocos avances conseguidos en el proceso, y el 20 de diciembre de 2023 se llevaron a cabo las exhumaciones.
Ahora, reconocido hijo oficialmente, tiene derecho a recibir parte de la herencia de su padre, pero al ser una herencia ya repartida tendrá que negociar con quienes la recibieron como herederos en su día. Si no hay acuerdo tendrá que empezar otro proceso judicial, porque la Justicia española no concede en el mismo acto la paternidad y la herencia.