Respaldo del gobierno andaluz a la investigación de la diabetes
Granada
Más de 1.500 personas han participado esta tarde, en la localidad granadina de Padul, en la Segunda Marcha "Por una meta sin Diabetes". Una carrera que ha contado con la asistencia de la Presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, quien le ha hecho entrega a los padres de Ana María, una joven que murió de diabetes, de una placa en su memoria. Todo el dinero recaudado en la carrera irá destinado a "Diabetes Cero", un movimiento de padres con niños con diabetes 1 que fomenta la investigación de esta enferme
La presidenta de la Junta de Andalucía, ha trasladado este sábado en la II Marcha por una Meta sin Diabetes en Padul (Granada) el "compromiso" del Gobierno andaluz con el tratamiento y la investigación de la diabetes.
Díaz ha celebrado la iniciativa "de todos los ciudadanos a favor de seguir investigando", y ha recordado la apuesta del Ejecutivo andaluz de introducir un nuevo mecanismo de control de diabetes para sustituir los pinchazos por los parches-flash, una medida que "le va a cambiar la vida a más de 8.000 niños en Andalucía".
La cita ha sido organizada por el movimiento Diabetes Cero de padres de niños con diabetes tipo 1 y de adultos que luchan por la investigación, y ha consistido en una caminata con distintos niveles de dificultad y actividades para recaudar fondos a favor de la investigación contra esta enfermedad.
Además de dar la salida a la competición deportiva, la presidenta de la Junta ha entregado sendas distinciones a la familia de Ana María Hidalgo Moya, fallecida a los 21 años a causa de la diabetes, y a los investigadores Benoit R. Gauthier y José Manuel Mellado Gil, por sus proyectos de investigación sobre la diabetes.
Según destaca la Junta, más de 2.000 personas --especialmente niños y adolescentes andaluces-- que padecen diabetes se benefician de los nuevos sistemas de monitorización de la glucosa que se incorporaron a la cartera de servicios de la sanidad pública andaluza el pasado mes de abril. La puesta en marcha de estos dispositivos en todas las provincias ha supuesto una inversión adicional de 3,5 millones de euros.
Se trata, por un lado, del sistema Flash, que beneficia actualmente a 2.006 niños de entre 14 y 18 años, y que consiste en un dispositivo que se implanta en la piel de brazo y permite conocer el nivel de glucosa en sangre evitando la punción en los dedos, que en la población infantil suele ser superior a seis veces al día.
Por otro lado, el sistema combinado bomba-sensor, que beneficia a otras 30 personas, permite medir continuamente el nivel de glucosa, mejorando el control de la glucemia y reduciendo las bajadas graves de azúcar o hipoglucemias en pacientes que ya portan bomba de insulina y que, a pesar de ello, tiene dificultades en su control.