Proliferan las algas en el Guadalquivir por falta de agua
SEQUÍA
El caudal es cada vez más escaso y el agua se queda estancada en muchas zonas del cauce
La falta de oxidación del agua podría suponer también la muerte de los peces
Malos olores y la presencia de algas son sólo algunos de los efectos de la sequía en la cuenca del Guadalquivir. Pero la falta de oxidación del agua podría suponer también la muerte de los peces. Los pantanos se encuentran cerrados y esa estanqueidad está generando, de momento, el crecimiento de algas y malos olores.
Los caudales ecológicos necesitan aportes continuos de agua y, en estos momentos, apenas llega a los tres metros cúbicos de agua por segundo, aquí en Andújar.
En la localidad cordobesa de Villafranca, el caudal medio es de menos de 1,4 y en Peñaflor, ya en Sevilla, el aporte a día de hoy es cero. Por eso, hace falta que llueva.