El nivel de los pantanos del Guadalquivir baja un 13 por ciento desde mayo
Reservas hídricas
El calor intensifica la evaporación del agua embalsada, sobre todo entre los meses de mayo y agosto.
Las altas temperaturas del verano y las sucesivas olas de calor hacen que nuestros embalses y pantanos pierdan agua. Según los expertos, cada año se pierde de media un 10 por ciento del agua almacenada. Este porcentaje se dispara si las temperaturas sobrepasan, como este verano, los 40 grados. Lo hemos comprobado en el pantano de San Rafael de Navallana, en la provincia de Córdoba.
La pérdida de agua no es lineal. Va a depender de lo extenso y profundo que sea el embalse, de la vegetación del entorno y de la temperatura, como explica María José Polo, catedrática de Ingeniería Hidráulica y experta en dinámica del agua. Así, cuanto más extenso sea un pantano, más agua se avapora. Sobre todo entre mayo y agosto, lo que empeora la calidad del agua y produce efectos no deseados.
La cuenca del Guadalquivir se encuentra esta semana a poco más del 74 % de su capacidad. Son 2.059 hectómetros cúbicos menos de agua que los que tenía almacenados a primeros de mayo.