Los negocios tradicionales remontan poco a poco
TÍMIDA RECUPERACIÓN
Incienso, flores y torrijas vuelven a venderse en los comercios de siempre
La primavera nos trae como siempre la fragancia del azahar y el incienso. Maruxa, que regenta un negocio de inciensos, nos cuenta que salvaron el año pasado con las ventas por internet y que ahora, pudiendo abrir hasta las nueve de la noche, están remontando.
Paco, floristero, ha conseguido este año multitud de encargos de Hermandades para sus pasos en las Iglesias, y otros pedidos inopinados.
Tras un año con un 40% de pérdidas, en la confitería La Campana de Sevilla los dulces han vuelto a ser los de siempre, y como el año pasado, distribuirán hoy 3.000 torrijas entre los hospitales de la capital. Sin turismo, sin procesiones, estos negocios remontan la dura crisis con el ánimo siempre arriba.