Moreno pide al Gobierno y la UE un plan de obras hidráulicas para evitar la "ruina"
sequía
En un desayuno informativo en Madrid, Moreno se ha lamentado de la "situación alarmante de falta de lluvia" que podría conllevar la pérdida de siete puntos del PIB y "aproximadamente 140.000 empleos".
El presidente de la Junta en Andalucía, Juan Moreno, pedirá al gobierno que salga elegido el 23J, "sea el que sea", y a la Unión Europea un "plan especial de inversiones" para obras hidráulicas en su comunidad y en otras de la mitad sur de España -Extremadura, Castilla-La Mancha, Murcia y el sur de la Comunidad Valenciana-, porque en su región "sequía es sinónimo de ruina".
En un desayuno informativo organizado en Madrid por el diario El Mundo, Moreno ha hablado de la "situación alarmante de falta de lluvia" en estas zonas como consecuencia del cambio climático y h estimado que si la sequía se mantiene también el próximo año Andalucía podría perder "siete puntos de su PIB" y "aproximadamente 140.000 empleos".
Al mismo tiempo, ha criticado al Gobierno por, "curiosamente en el año de la sequía, rebajar el presupuesto de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir en casi un 12 %", una decisión "política" que "nadie ha sido capaz" de explicarle, y ha declarado: "No se puede permitir que una de las tierras con más capacidad de desarrollo quede abandonada por la carencia del agua que va a ir a más por el cambio climático”.
Preguntado por los ataques que ha recibido su política de regularización de zonas de cultivo en el entorno de Doñana, Moreno ha denunciado respecto a este asunto la "manipulación por parte del aparato del Estado para denostar la imagen del Gobierno de Andalucía, de los agricultores de Huelva y también de nuestra tierra".
Ha reiterado que el proyecto de ley de su Gobierno busca "ordenar una zona de 700 hectáreas con la absoluta prohibición de que puedan extraer agua del subsuelo" y se ha preguntado quien le puede decir "que 700 hectáreas ponen en riesgo un parque de 122.000 hectáreas".
Tras garantizar que el ejecutivo andaluz sigue "dispuesto a dialogar", ha advertido de que no va a "consentir ni una mentira más, ni un injerencia más y, sobre todo, ni un insulto más", después de recordar que a él le han llamado "terrorista medioambiental" o "golfo", "una serie de insultos a los que nunca se debe llegar en el ámbito institucional".