Cuando los videojuegos se convierten en una adicción
el peligro de la realidad virtual
Cada vez es más frecuente que las familias noten cómo su hijo adolescente sale muy poco de su habitación, encerrado con videojuegos por internet en los que compite con otros jugadores. Esto, que es una afición, puede llegar a convertirse en algo más serio un problema que lo haga dejar los estudios, los amigos y la relación con su familia. Hemos estado con un joven jugador rehabilitado que nos ha contado su experiencia.
Carlos nos cuenta que era un chico normal, hasta que una hernia discal y la muerte de un familiar lo hizo refugiarse en los videojuegos por la red. La relación con su familia se deterioró y cuando se fue a estudiar y vivir solo la cosa se puso aún peor.
La vida real acabó pareciendole sin interés, lo único que le motivaba eran los videojuegos, en su caso era el League of Leyends, en que hay que matar a todos los componentes del otro equipo. Cada vez subía más de nivel y era más aplaudido por otros jugadores. Con la ayuda de su familia encontró una asociación que pudo ayudarle, en su caso Amalajer, una asociación que fue creada para la adicción a los juegos de azar.
En algunos países han tomado medidas para limitar el numero de horas que puede una misma persona estar metida en videojuegos. A Carlos le parece una buena medida, pero sobre todo destaca la importancia de que se informe a adolescentes y a sus familiares sobre los peligros de estas realidades virtuales diseñadas para crearnos adicción.