El bebé se encuentra en buen estado. Raquel estaba embarazada de cinco meses cuando ocurrió el siniestro el 18 de enero, en el que murieron 46 personas.
Aquel día regresaba a Madrid junto a su pareja, su hermana Ana y su perro Boro, cuya búsqueda conmovió a la sociedad andaluza.
Más de dos meses después del accidente de tren de Adamuz sigue escribiéndose una de las historias que dejó aquella tragedia. Murieron 46 personas y la abogada malagueña Raquel García es la única que permanece ingresada. Viajaba embarazada y ha dado a luz a un niño en la UCI del hospital Regional de Málaga. El bebé se encuentra en buen estado. La madre del bebé ha estado desde entonces en la UCI, sedada, con una fractura vertebral y bajo vigilancia por posibles daños cerebrales.
Aquel día regresaba a Madrid junto a su pareja, su hermana Ana y su perro Boro, después de un fin de semana en familia. Iban en el vagón 7 del Iryo, uno de los más afectados. Tras el impacto, la joven de 32 años intentó proteger a su perro y sufrió un fuerte golpe en la cabeza y la fractura de una vértebra. En medio del caos, Ana intentó llegar hasta ella, pero no pudo.
Fue ingresada de urgencia en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba y después trasladada al complejo malagueño, donde permanece en cuidados intensivos. Desde entonces, todo ha sido una espera. Una lucha silenciosa.
Su historia conmovió a todos. También por Boro, que desapareció tras el accidente, y cuya búsqueda recorrió las redes hasta que fue encontrado sano y salvo. Este sábado, en medio de todo ese dolor, de aquella tragedia, ha nacido una nueva vida, un pequeño en perfecto estado de salud.