Cuatro heridos en una grave reyerta en la prisión de Alhaurín de la Torre
Málaga
Las lesiones fueron provocadas por el lanzamiento de sillas y lejía. El origen habría estado en el control de la venta de unos papelillos impregnados de fentanilo.
Grave reyerta entre presos de la cárcel de Alhaurín de la Torre, en Málaga. Cuatro de ellos han resutado heridos con lesiones de diversa consideración y uno de ellos ha tenido que ser evacuado por dolencias oculares, provocadas por el lanzamiento de lejía.
Ha sido una auténtica batalla campal, según describen la pelea aquellos que la presenciaron. El origen habría estado en el control de la venta de unos papelillos impregnados de fentanilo y otras sustancias tóxicas, que se introducen de esta manera en las cárceles porque son indetectables con los actuales controles de entrada. Los sindicatos aseguran que de no ser por la rápida actuación de los funcionarios, el episodio habría sido mucho más trágico. También denuncian un aumento en el nivel de peligrosidad de los presos detenidos en los últimos años en la Costa del Sol.
Los hechos sucedieron sobre las 19,00 horas en el módulo 9 del centro penitenciario y, según el sindicato Tu Abandono Me Puede Matar (Tampm) en el enfrentamiento habrían participado más de una decena de internos, por lo que el número de personas en aislamiento podría aumentar. Según han señalado, varios internos presentaron heridas que precisaron asistencia sanitaria y tuvieron que ser trasladados a la enfermería, además de que se produjeron daños en parte del mobiliario. Ningún funcionario resultó lesionado, según la información adelantada por el diario Málaga Hoy.
Desde Tampm han destacado que "la rápida y profesional intervención de los funcionarios de prisiones y de los jefes de servicio evitó una tragedia de mayores dimensiones" y que se produjeran "consecuencias irreparables". Pero, desde el sindicato han lamentado que "una vez más, queda de manifiesto la crítica situación que atraviesan nuestros centros penitenciarios", debido a "la falta de medios", por lo que han considerado "imprescindible una profunda modernización del sistema" y la creación de un grupo V3 de funcionarios especializados.
En este sentido, han indicado que la realidad criminológica de la Costa del Sol "ha evolucionado y las prisiones deben adaptarse a esa nueva situación". "Los funcionarios continúan enfrentándose a incidentes de enorme violencia con recursos claramente insuficientes", han apostillado.
Por su parte, desde Acaip-UGT también han destacado la "rápida y profesional" actuación de los funcionarios de prisiones, que permitió controlar la situación sin que ningún trabajador resultara lesionado; al tiempo que han señalado que "si el centro hubiera carecido de médico en ese momento, como ocurre habitualmente en numerosas prisiones españolas, los internos heridos no habrían podido recibir asistencia inmediata y tampoco habría sido posible aplicar de forma inmediata las medidas regimentales de aislamiento a los agresores".
"Este episodio evidencia, una vez más, que la falta de personal sanitario penitenciario no solo supone un problema asistencial, sino también un grave riesgo para la seguridad de los centros", han indicado en una nota, en la que han pedido "el traspaso efectivo de la sanidad penitenciaria a las comunidades autónomas".
Asimismo, han considerado que "esta grave reyerta vuelve a poner de manifiesto que la Administración mantiene un modelo penitenciario completamente desfasado", punto en el que han indicado que las Relaciones de Puestos de Trabajo "continúan basadas en criterios de hace más de cuatro décadas, pese al incremento constante de la población reclusa y a la presencia de perfiles criminológicos mucho más complejos, vinculados en muchos casos al crimen organizado y al tráfico de sustancias dentro de prisión".
Por eso desde Acaip-UGT han exigido a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias "que deje de mirar hacia otro lado y adopte medidas urgentes para reforzar las plantillas, actualizar las Relaciones de Puestos de Trabajo, dotar a los centros de medios eficaces para detectar la entrada de sustancias tóxicas y resolver de una vez la insostenible crisis de la sanidad penitenciaria".