Jesús Cintora: "Los poderes públicos deben defender a la ciudadanía de abusos de empresas estratégicas"
despierta andalucia
El periodista firma este miércoles en Málaga 'No quieren que lo sepas', un libro donde indaga en lo que intentan ocultar los grupos de presión.
"Es un momento en el que hay que pensar en qué se puede hacer y para que los gobiernos se retracten en situaciones muy complicadas", asume.
El periodista Jesús Cintora, que acaba de publicar 'No quieren que lo sepas', sostiene que "el mayor daño que se puede hacer a la democracia es el oscurantismo", por lo que cree que es "un acto de valentía contarlo y también publicarlo". Ha agradecido por ello a Espasa la edición de la obra que firma este miércoles por la tarde en la Casa del Libro de Málaga.
Previamente, en su paso por el programa de Canal Sur TV Despierta Andalucía, ha subrayado que "el libro pretende poner el foco en todos esos puntos oscuros" que no se cuentan en los medios de comunicación.
"Con subidas del precio de la luz, de hasta el cuádruple; donde llenar el depósito para ir a trabajar cuesta el doble; por no hablar del precio del alquiler... Es un momento en el que hay que pensar en qué se puede hacer y para que los gobiernos se retracten en situaciones muy complicadas", recalca.
En esta línea, pone el caso de las energéticas: "Cada vez están ganando más, y yo creo que los poderes públicos tienen que demostrar su capacidad para encauzar eso. Hay abusos en beneficios y una ciudadanía que está pagando eso y hay que plantarle cara y que la riqueza se reparta", agrega. "Los poderes públicos deben defender a la ciudadanía de abusos de empresas estratégicas", reitera.
Para Jesús Cintora, "la esencia del periodista es contar lo que ocurre, incluso cuando molesta a aquellos que no quieren que se sepa". Se refiere a grupos de poder "que no quieren que salgan determinados temas porque les afectan". Y apostilla: "Son empresas con capacidad de levantar un teléfono, igual que Jefatura del Estado lo ha hecho para que el Rey Emérito quede impune".
Esos grupos, prosigue, "tienen hilos muy directos con medios de comunicación, con empresas estratégicas y con gobiernos, y por tanto, con mucha más capacidad para que se hable menos de sus tejemanejes que los periodistas que quieren contarlo".
Como ejemplo vuelve a poner "las andanzas del Rey Emérito vinculadas con la corrupción, que se han ocultado muchos años en España, incluso por parte de periodistas que sabían lo que ocurría y miraban para otro lado". Cree que esto "ha supuesto cierta complicidad porque este señor se sintió impune".
Finalmente, sugiere que "hay que hacer programas de televisión, y más en la pública, para la ciudadanía". Hay políticos "que quisieran que solo se hicieran programas para ellos y palmeros en vez de una vocación crítica". Pero la ciudadanía "tiene que tener un sentido crítico y capacidad de movilizar".